La otra cara de la crisis

Banqueros y alcohol

Junto a las torres de vidrio de «Mainhattan», la «city» de Francfort (oeste), los jóvenes lobos alemanes de las finanzas se encuentran a la salida de las oficinas para festejar, aunque el ánimo está bajo en estos tiempos de crisis.

En el Living XXL, un bar restaurante en forma de cúpula, situado en el rascacielos del Banco Central Europeo (BCE), un «after work» atrae cada miércoles a hordas de banqueros encorbatados que se precipitan sin límite a las mesas llenas de comida.

Risas, copas y platos se entrechocan en un ambiente en el que no faltan chicas guapas y aires de una feliz recepción.

Y, sin embargo, «una fuerte baja de ánimo nos espera», predice Tarkan, de 30 años de edad.

En traje oscuro, Tarkan festeja su primer día de trabajo en el Commerzbank, tras varios años pasados como operador de la Bolsa de Francfort, la Deutsche Börse. .

Axel, un coloso con camisa y corbata, que trabaja en la rama de inversiones del Dresdner Bank, es más optimista.

Con tres años de antigüedad en el Dresdner Bank, Axel espera una prima de unos 55.000 euros en diciembre, mientras un jefe puede aspirar al doble y un principiante a unos 30.000 euros. «Será 60 o 70% menos que la prima del año anterior, pero no es tan grave», asegura. Las luces del Living XXL bajan de intensidad y mientras el DJ hace saltar el volumen de los bajos, unos entran al bar, otros van hacia la pista de baile o se aglutinan en la barra.

«En este momento, todos mis gastos van a las drogas y el alcohol», confía un empleado de Lehman Brothers, banco norteamericano que se hundió hace unas semanas. Su sector fue comprado por el banco británico Barclays y ahora tiene miedo de perder el puesto con las nuevas reestructuraciones.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje