Siguen consultas por reforma de carta del BCU
En la etapa que se está en la actualidad es recibir a economistas invitados para que den su opinión sobre las modificaciones propuestas. Si bien se manejan mayormente aspectos técnicos durante estos encuentros, se han observado algunas definiciones bastante claras sobre el pensamiento en algunos puntos que son bastante claros de entender para quien no es experto en economía.
Uno de ellos hizo referencia a la inclusión de los depósitos de los bancos en el BCU. Estos depósitos pasan a formar parte de las reservas, cuando en realidad pueden ser reclamados en cualquier momento por los bancos que los hicieron y más ahora que se ha modificado la política de encajes bancarios, lo cual elevó de manera considerada la cantidad de reservas que tiene el BCU y que superan los US$ 6.000 millones.
Al respecto, el economista profesor Ariel Banda señaló ante los legisladores que esos fondos «no hay que sacarlos de las reservas, pero creo que hay que mostrarlo separadamente en la parte de los bancos, porque se lo pueden llevar en cualquier momento; fue lo que pasó en la crisis del año 2002″.
Por su parte el economista profesor Jorge Caumont se manifestó partidario de que no exista de manera institucionalizada, como plantea el proyecto, un Comité de Política Macroeconómica.
«En esta iniciativa se institucionaliza algo que le quita autonomía al Banco Central y, en virtud de ello, en caso de un empate, decide el ministro de Economía y Finanzas, que es quien debe velar por la política fiscal y no por la monetaria», sostuvo. Es que en el proyecto se establece que en caso de empate en la decisión de políticas macroeconómicas es el ministro de Economía quien termina decidiendo.
Otro problema que surgió en el análisis del tema y que también compete al BCU es el denominado dinero primario y dinero secundario. El dinero primario es la base monetaria, es la emisión fuera del Banco Central, son los billetes y monedas en circulación, mientras que el dinero secundario es el que, a partir de la base monetaria, multiplican los bancos, o sea, el que crean a través de los depósitos de sus ahorristas. Por ejemplo, un banco recibe un depósito de cien, lo presta y al ahorrista le da una chequera por ese monto. De esta forma el banco multiplicó los medios de pago y pasó de la base monetaria, del billete o moneda de circulación, a lo que se denomina M1. Es decir, antes había solamente billete y moneda y ahora son los cien de que hablé, más las chequeras que entregó el banco al ahorrista para que gastara. Sin embargo, el banco presta esa suma a una empresa que, a su vez, deposita en otro banco, en una cuenta corriente, y ese otro banco le entrega una chequera. En consecuencia, los bancos van multiplicando la base monetaria y la cantidad de dinero se expande, explicó Caumont.
En 2002, cuando todos los ahorristas se presentaran a retirar su dinero de los bancos, la base monetaria no estaba. «Esa es la debilidad intrínseca que tiene el sistema de pagos cuando existe un sistema bancario que multiplica la base monetaria. Por lo tanto, considero que el Banco Central tiene una gran importancia en el cuidado de esto», acotó. Caumont le dijo a los senadores que el problema que tiene actualmente Uruguay es un sobrecrecimiento, inflación latente y un problema de cuenta corriente. «Entonces, me pregunto: ¿Es coherente la política macroeconómica que sigue adelante el gobierno? Si observo que a julio de este año el gasto público subió US$ 1.300.000.000 en los últimos doce meses, puedo decir que ya hay algo mal. Perdóneseme la franqueza, pero realmente creo que es así», finalizó diciendo.
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