Mínima actividad de industria frigorífica
La última semana de agosto marcó la menor faena del año, según informó INAC. La disminución en el precio que ofrece la industria a los productores determinó una disminución de la oferta. Los hacendados esperan que no se consolide la tendencia. Pero ahora la industria espera con el buen clima a su favor, en esta especie de pausa que se ha dado el mercado de ganado gordo. La faena de bovinos fue 29.397, 5,1% menos que en la anterior y 20,4% por debajo de la misma semana de 2007. La matanza de ovinos se destacó por lo baja, apenas supero las diez mil cabezas en todo el país.
Asamblea urgente
El sábado la SPLF realizará una asamblea a solicitud de los socios para tratar como único tema el precio de la leche. «Hay mucha inquietud, porque en un escenario donde el precio era bueno, las perspectivas de producción son buenas y nos venían diciendo que por cuatro o cinco años los precios se iban a mantener, el productor se largó a invertir. Es increíble lo que la gente ha comprado, los propios contratistas para trabajar para hacer las reservas se han endeudado. Si la baja de las multinacionales, que es hasta de 30%, se extiende a Conaprole, la situación puede ser muy complicada».
Javiel definió el escenario: «Un productor que esté pagando una renta alta y que tenga un nivel medio de endeudamiento, con los precios que se están manejando a los que se va a vender, no cubre los costos», sentenció.
Inquietud
El 90% de los productores de la SPLF son remitentes a Conaprole, por lo tanto la inquietud refleja la sensación de que la baja en el valor de la leche se pueda extender a la principal industria láctea uruguaya. Sin embargo Javiel dijo: «Confiamos en la seriedad de Conaprole, esperamos que no baje tanto, que baje lo absolutamente imprescindible o que no baje, porque si uno mira los valores de exportación, no han bajado como para justificar lo que está pasando. Ha habido, es verdad, cierta retracción de los compradores, y eso hace suponer que va a bajar».
El directivo de la SPLF recordó que «cuando la industria estima que el precio internacional de la leche va a bajar, el precio que paga al productor disminuye de inmediato y cuando se supone que va a subir, se dice sí, pero estamos 6 meses vendidos, estamos 8 meses vendidos». En este aspecto recordó que los precios internacionales de la leche comenzaron a subir de modo explosivo a comienzos del 2007, pero el productor «recién a fin de año vino a agarrar precios más o menos como la gente».
Oportunidad
El directivo de la SPLF subrayó la confianza que los productores uruguayos tienen para que Conaprole defienda al tambero. «Aprovechar la oportunidad que tiene de afianzarse como líder de la lechería, porque no nos tenemos que olvidar que una empresa multinacional privada que le haga competencia a Conaprole tiene gastos e inversiones que Conaprole no necesita. La inversión de una planta es importante, sin embargo Conaprole nos descuenta mes a mes a los productores y trabaja con el dinero de los socios, el 1,5% de lo que remitimos va para el fondo industrial, y otro 1,5% para el fondo de retiro de los productores, que lo reintegra el día que deja de remitir», dijo. Javiel señaló otra ventaja de la principal empresa uruguaya: «Es una cooperativa, es decir que tiene que repartir sus beneficios entre los productores. Dado todo esto y confiados en la tradicional seriedad de la cooperativa, seguimos apostando a una caída menguada en el valor de la leche», dijo.
Desde hace tiempo funciona en la sede que tiene la SPLF en Montevideo una instancia de coordinación gremial que integra a la entidad anfitriona con la Asociación Nacional de Productores de Leche, la Cámara de Productores de Leche y la Intergremial.
No se descarta que en esta instancia sea llamada de urgencia para tratar el problema que enfrentan los tamberos uruguayos. El directivo de la SPLF afirmó que se espera una gran producción lechera en el país en setiembre, pero ya en agosto el nivel productivo fue excelente como consecuencia del buen clima. Aconteció que en los hechos no hubo otoño, la sequía del verano se prolongó hasta bien entrado el invierno. Por ello el productor tuvo que utilizar las reservas que tenía para el invierno, mantener a los animales prácticamente estabulados, alimentándolos con fardos y concentrados porque no había prácticamente pastura. Esto hizo que el gasto en raciones y concentrados en los meses pasados fuera muy alto.
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