
El ingeniero Gonzalo Souto, técnico de Opypa, confirmó que los stocks mundiales de trigo se recomponen y el precio del cereal se debilita en el mercado internacional.
En el mes de mayo el especialista había adelantado tendencias que confirmó esta semana en un informe elaborado por la oficina del MGAP.
En definitiva los elevados precios del cereal fueron el motor para que los países aumentaran su producción. Souto explicó que esta situación determinará que las reservas mundiales del cereal aumenten, las estadísticas señalan que cuando esto acontece el precio internacional baja.
La única excepción notoria al aumento productivo triguero es Argentina que bajará su producción con respecto a la zafra anterior, como consecuencia el saldo exportable de la región también bajará pese al fuerte aumento en la siembra de trigo que se dio en Brasil, contó el técnico de Opypa.
A nivel local se espera un nuevo aumento en el área de trigo, “el año pasado la superficie de siembra fue importante, lo que dejó un saldo exportable destacado, situación que permitió que se consolidara un importante flujo de exportaciones de trigo y de harina” dijo.
Sobre el área total sembrada en Uruguay, aún no hay cifras oficiales definitivas, fuentes privadas sostienen que superaría las 400 mil hectáreas. Souto fue cauto a la hora de confirmar esa área, pero consideró como cierto que el trigo sembrado es más “si las condiciones de clima son adecuadas y si se repiten los rendimientos promedios del año pasado, 2950 kg/ha, Uruguay podría superar el millón de toneladas producidas consolidando la corriente exportadora”.
Souto subrayó que el valor del trigo está bajando de modo importante, con respecto a los precios máximos que tuvo durante el otoño, pero destacó que es aún alto si se lo compara con una serie de años. En Argentina el precio de exportación es de US$ 320/ton, valor similar al del año pasado, cuando comenzó a cosecharse en las chacras de Uruguay. Para Souto “si el precio se mantiene, el sector exportador triguero enfrentaría situaciones de mercado similares al de la zafra pasada”.
Tal como lo adelantó LA REPUBLICA, la semana pasada, nuestro país deberá importar trigo, menos de lo previsto a comienzos del año. El faltante es estimado por Souto como el de un mes de molienda, entre 35 y 50 mil toneladas que serán importadas a valores de puerto menor al del trigo exportado durante el otoño pasado.
Un dato importante de la realidad del cultivador de trigo uruguayo es que la baja del producto se cruza con el incremento que han tenido los insumos, fundamentalmente los fertilizantes que han subido su precio más que el producto. Souto consideró que el precio de los fertilizantes ha dejado de aumentar como respuesta a la baja en el precio del cereal y que las rentabilidades han bajado pero aún se mantienen en saldos positivos.
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