La producción crece pero impacta poco en la pobreza
Se está desarrollando en Montevideo la V reunión de Foragro, durante tres días se debate sobre «Innovaciones Institucionales para una Agricultura con Conocimiento en las Américas del Siglo XXl»; evento coorganizado por IICA y por INIA.
La jornada inaugural estuvo marcada por conferencias de destacados especialistas internacionales, se destacó la exposición que realizó el secretario iberoamericano, Enrique Iglesias, que con precisión definió aspectos centrales del momento que vive la agropecuaria mundial y regional.
Iglesias dijo que en sus años de trabajo ha podido evaluar que el tema agrario «no ha estado siempre en el radar del político». Destacó lo importante del avance técnico que han conseguido los institutos de investigación como INIA, que sumados a los grandes desarrollos tecnológicos que partieron del sector privado han contribuido a generar un camino técnico sólido, pero aclaró que «la parte política no siempre acompañó.
Yo recuerdo que en los años 50 el tema clave era la propiedad de la tierra, y la visión de reforma agraria que ganó la agenda política. En otra etapa emergió el tema de la pobreza en el medio rural, que se relacionó fundamentalmente con Africa.
En los 80, el tema del libre comercio involucró al tema agrario», recordó. Iglesias aseguró que en este momento, el alto valor de precio de las materias primarias, el impacto ambiental de la producción, y de qué modo la agricultura puede impactar en el desarrollo social son temas centrales del debate político mundial.
Oportunidad y peligro
La visión del experto internacional coincide con la mirada de otros analistas que consideran que el nivel actual de precios marca un escenario donde basculan la gran oportunidad de desarrollo y el temor al hambre de grandes poblaciones humanas.
Desde el punto de vista de la alimentación la buena noticia es que el aumento de la producción agrícola da de comer a más del doble de la población que en la década de los setenta, pero reflexionó que hay países, incluso de América Latina, donde el impacto del aumento del precio de los alimentos es importante. La situación queda clara con una cifra: la situación ha llevado a la pobreza extrema a más de cien millones de personas, penuria social genera peligro de estallido social.
Reservas y especulación
Iglesias contó que el ingreso masivo de las poblaciones asiáticas al consumo de alimentos ha determinado una disminución de las reservas mundiales de algunos productos como trigo y oleaginosas, esto determina un momento de alta volatilidad y cualquier problema climático puede afectar de modo agudo el abastecimiento. A ello se agrega el impacto de la especulación financiera en productos básicos, dijo. Iglesias destacó el impacto que ha tenido sobre el momento la crisis energética, y la demanda extra sobre los granos que están generando los biocombustibles.
Pocos avances
El secretario iberoamericano destacó sobre la necesidad de planificación integral de la producción agropecuaria, que integra cada vez más el trabajo de la ciudad y del campo y en la que la infraestructura juega un rol primordial en América Latina.
Iglesias dijo que a pesar de los buenos números productivos en América Latina se ha avanzado poco en materia de reducción de pobres.
«Hay una cifra importante: la producción agrícola de América Latina aumentó 30% pero esto no se acompañó de una disminución de la pobreza. En China, por cada punto que aumenta el producto agropecuario, la pobreza cae un 1,19%, en India cae 1,5%, en América Latina sólo 0,19%. Este es un problema central. En este aspecto hay que destacar que el desarrollo productivo debe contemplar la inclusión social y este aspecto el mercado sólo no alcanza», dijo.
Precios y oportunidad
Iglesias destacó que el escenario de precios de los alimentos, que recién está alcanzando el nivel de la década de los setenta del siglo pasado, es una gran oportunidad para instrumentar políticas que favorezcan la agricultura familiar. Es allí donde ve la gran posibilidad de producir alimentos y de disminuir la pobreza, camino vital para algunos países que tienen serios problemas de suministro de alimentos.
El funcionario se preguntó sobre la suerte de los países del Caribe que no tienen energía, no producen alimentos, el turismo les ha bajado y se limitan las remesas, para ellos la agricultura familiar puede ser una respuesta, «de alguna manera los precios altos de los alimentos y la energía pueden servir de estímulo». En este punto destacó los avances que en la materia se están constatando en Cuba.
Innovación
Iglesias consideró que para aprovechar la oportunidad es fundamental que la innovación llegue de verdad a los productores. Agregó que América Latina tiene el 13% de las tierras fértiles del mundo, el 33% del agua dulce del mundo, «disponemos de tecnologías innovadoras, lo que convierte a la región en una potencia que tiene una gran oportunidad de desarrollarse con responsabilidad en la que es clave la producción sustentable con el medio ambiente, acorde con el desarrollo social, pero para poder internalizar la oportunidad es importante el aterrizaje político», dijo.
Políticos
El diputado nacionalista José Carlos Cardozo es el presidente de la comisión de agricultura del Parlamento Latinoamericano, el legislador dijo en respuesta a los planteos de Iglesias que a nivel regional el tema agrario se encuentra en el primer orden de los políticos. Cardozo consideró que uno de los temas centrales de la región seguía siendo el de la tenencia y uso de la tierra. Lo mismo acontece dijo con el agua, legislaciones diferentes en los países latinoamericanos hacen del agua un tema complejo de actualidad estratégica. Cardozo consideró que a nivel regional se avanza y retrocede en aspectos como transgénicos, uso de agua y tierra, como consecuencia de difentes visiones, hasta raciales, que atraviesan América Latina. El legislador agregó a la agenda planteada por Iglesias el tributario que señaló como de primer orden en la instrumentación de políticas agropecuarias.
Por su parte, el ministro interino de Agricultura de Uruguay, el ingeniero Andrés Barterreche, destacó la importancia que le daba el gobierno uruguayo para poder generar una nueva institucionalidad de la investigación, en ese aspecto, dijo que la clave era la integración y la búsqueda de acciones comunes, instrumentar de modo coordinado para conseguir resultados reales que lleguen a los productores uruguayos.
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