La crisis inmobiliaria llegó a España
El Banco Popular, Caja Madrid y La Caixa anunciaron ayer que han hecho sendas provisiones por un total de 542 millones de euros (unos US$ 750 millones) a causa de la situación de la inmobiliaria Martinsa-Fadesa, que se ha declarado en suspensión de pagos, con el fin de lanzar un mensaje de tranquilidad.
Martinsa-Fadesa, una de las mayores inmobiliarias de España, se declaró en suspensión de pagos por la imposibilidad de lograr un préstamo de 150 millones de euros, en el marco de una refinanciación de 4.000 millones de deuda.
El consejo de administración del grupo anunció el lunes por la noche que había decidido presentar la demanda de suspensión de pagos «como mejor modo de evitar un empeoramiento de la situación de crisis que pudiera devenir irreversible y repercutir gravemente en sus acreedores y en los intereses de todos sus accionistas».
Martinsa-Fadesa tiene activos inmobiliarios por valor de 10.800 millones de euros y emplea a 880 personas, de las que ahora podría despedir a una cuarta parte, según algunos medios de comunicación.
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