
Mientras los mercados internacionales hacen ajustes ante una eventual suba de tasas a nivel de los principales países en su intento por contener la inflación, Uruguay lanzó ayer un nuevo canje de deuda pública, alrgando plazos. Se espera que esté culminada la transacción para el 10 de julio.
La anterior experiencia de un canje tan voluminoso fue en octubre del 2006, cuando se logró extender el plazo del 52% de bonos por US$ 2.200 millones.
Se trata de dos ofertas por hasta US$ 2.909 millones. Abarca bonos que fueron emitidos en euros y que vencen en 2011 y 2012 y en dólares, cuyos vencimientos van desde el 2008 y 2015.
Aquellos bonos emitidos en dólares podrán ser canjeados por otros en UI con vencimiento en el 2030 o por el bono 2036 que es en dólares y paga una tasa de 7,6%. Por otra parte los bonos en UI sólo se podrán canjear por el 2030, que es en la misma moneda.
Según fuentes del gobierno el objetivo sería canjear hasta US$ 2.000 millones y se espera que aquellos que tienen bonos en dólares se pasen a los de UI.
La Unidad Indexada ajusta de acuerdo a la inflación. De esta manera el gobierno desea continuar con el proceso de desdolarización y llevando la deuda pública a vencimientos por encima del año 2015.
Desde el MEF se indicó que el próximo gobierno no tendrá sobre sus espaldas mayores vencimientos de deuda, si la operación sale exitosa.
También se espera que exista una baja en el costo por los intereses que anualmente paga el gobierno central.
Pero a nivel local algunos operadores consideran que el plazo puede ser demasiado largo (2030 o 2036), por lo cual existen dudas sobre si los particulares aceptarían un canje a tan largo plazo.
Diferente es la situación de las instituciones (como AFAP y bancos), que trabajan a largo plazo y a las cuales les podría convenir más.
La deuda bruta de país llegó a fines del año pasado a US$ 12.145 millones. El año pasado se recompraron bonos por US$ 240 millones que vencían en 2012.
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