Investigación diferencial para una zona olvidada
Se apuesta a mejorar el manejo de los recursos y la obtención de un producto particular y diferenciado.
El ingeniero Alfredo Albín, director del Programa de Producción Familiar de INIA, explicó a LA REPUBLICA algunos aspectos del convenio firmado entre CNFR y el principal instituto de investigación a nivel nacional.
El programa que dirige Albín comenzó a desarrollarse en el país a partir de 2006, tiene su sede en la estación experimental de Las Brujas pero su marco de acción es nacional, por lo que se involucran otras estaciones de INIA. Albín contó que el gran objetivo del Programa de Producción Familiar es desarrollar tecnologías apropiadas a los sistemas de producción familiar, «contribuyendo en términos generales a la sustentabilidad económica, social y ambiental, y tiene tres áreas de acción: áreas de investigación específicas, apoyo a programas de desarrollo y apoyo a programas de desarrollo social», dijo el jerarca.
Investigación diferencial
Albín explicó por qué se debe investigar de modo diferencial para el grupo denominado como productores familiares; contó que «el grupo tiene elementos propios que lo diferencian de los productores empresariales.
El familiar tiene que combinar los recursos de una forma diferente, además puede generar un producto más diferenciado, por ello la tecnología que le conviene aplicar es también distinta», dijo el agrónomo.
En términos numéricos entre el 70% y el 80% de los predios uruguayos son catalogados como explotaciones familiares. En horticultura la cifra supera el 80% y en la ganadería el 74%.
Convenio
CNFR firmó un convenio con INIA durante 2000, relacionado a la generación de tecnología para la producción familiar. Albín contó que ayer ambas instituciones «firmaron acuerdos por los que se incorpora investigación en el departamento de Rocha, en un territorio que no estaba muy presente para INIA». Dentro de los acuerdos se buscará generar alternativas tecnológicas en sistemas de producción de horticultura o sistemas que combinan horticultura con producción animal, o ganadería vacuna y porcina. En esa heterogeneidad de sistemas de producción hay espacios para incorporar tecnología, siempre con la premisa de que debe ser aplicada por productores familiares», contó el técnico.
Dentro de un territorio que estaba un poco olvidado se involucrarán en la investigación las estaciones experimentales de Treinta y Tres y Las Brujas y los siguientes programas de investigación del instituto: Carne y Lana, Sustentabilidad Ambiental, Producción de Forrajes, Producción Hortícola y Producción Familiar. El convenio involucrará a INIA con varios organismos públicos y privados que trabajan en el territorio en cuestión, como la Intendencia Municipal de Rocha y varias sociedades de fomento y grupos de productores.
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