Ganadería está siendo desplazada por agricultura
La actividad fue organizada por el instituto INIA La Estanzuela y la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Junta Departamental de Colonia. El evento se cumplió en la sala municipal Teatro Bastión del Carmen.
El ingeniero Enrique Fernández, director del INIA La Estanzuela explicó a LA REPUBLICA que a causa de la sequía que afecta a nuestro país «no hay forraje sustitutivo que pueda hoy mantener niveles de producción aceptables sin sacrificar buena parte de los ingresos. Venimos arrastrando una sequía de primavera, que hizo que la cantidad de reservas que hay disponibles, por ejemplo de heno, no sean muy altas».
Fernández valoró la tecnología disponible actualmente que posibilita «hacer una invernada eficiente en suelos que no son de aptitud agrícola ni uno ni dos. Con una relación de precios favorable podemos llegar a promover zonas que en otros momentos nunca lo estuvieron, logrando producciones de carne muy interesantes», señaló el técnico.
Fernández advirtió: «Hoy los insumos nos están jugando en contra, pero la culpa no es de la agricultura. Se marginaron los suelos de primera aptitud agrícola, hoy no está la ganadería allí, pero se están incorporando otros suelos con mejoramiento y pasturas».
Producción de
carne «desplazada»
«Sin desconocer que actualmente otros rubros generados desde el campo han cobrado alta importancia económica, como granos, forestación y lechería», explicó por su parte el ingeniero agrónomo Francisco Formoso (Sector Pasturas de INIA La Estanzuela) «el recurso histórico genuino, de origen predominantemente pastoril, amigable y sustentable con el ambiente a largo plazo, relevante para el funcionamiento económico de todo e país, lo constituyen las exportaciones cárnicas». Sin embargo, advirtió que «actualmente la mayor rentabilidad de otras actividades agropecuarias, el muy importante crecimiento de los costos de producción, especialmente fertilizantes fosfatados, nitrogenados, glifosatos, combustibles, otros agroquímicos e impuestos, han determinado que en las zonas de invernada, con suelos aptos para otras actividades, la producción de carne venga siendo desplazada».
Formoso puso sobre la mesa uno de los puntos clave desde el punto de vista de la estrategia de desarrollo del país a largo plazo, la pregunta es si el país podrá sostener su imagen de sitio natural donde se cría el ganado de un modo particular y cada vez menos frecuente en el mundo.
Su colega Georgget Banchero (Programa de Carne y Lana de INIA La estanzuela) se refirió al manejo sanitario en la invernada y en ese aspecto indicó que el «costo anual de sanidad por ternero o novillo es de aproximadamente $ 48. Con la pérdida económica que nos acarrea la pérdida de un solo animal, nos permitiría tener bien saneados a 117 animales», comentó Banchero.
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