CON ESCEPTICISMIO, URUGUAY ENCARA EL EVENTUAL CIERRE DE DOHA
En paralelo a la negociación con EEUU en el marco del TIFA que no comprende la negociación de bienes como se sabe los equipos reestructurados a nivel público de la negociación comercial, se aprestan a intentar avanzar sobre acuerdos comerciales específicos que permitan asegurar la colocación de una oferta creciente de bienes frente a un eventual aumento del proteccionismo comercial y específicamente alimentario, si fracasara la Ronda Doha.
El riesgo de la degradación del multilateralismo comercial y la eventual pérdida de disciplinas en ese caso, pudieran generar un panorama de incertidumbres importantes si es que, paralelamente, se produjera un desmejoramiento en las condiciones actuales de los mercados agrícolas. Hay países que pudieran ganar competitividad en relación a la uruguaya sobre mercados de suma importancia para la realización de la producción agroindustrial nacional. Esencialmente este riesgo pudiera verificarse si no finalizara con éxito la ronda Doha y se abriera una negociación de mayores cupos concedidos por los países centrales en detrimento de las concesiones arancelarias. Incluso en una perspectiva de éxito de la ronda, esa posibilidad existe. Empero, la preocupación mayor tiene que ver con la posibilidad de fracaso, dado que en ese caso, la distribución de mayores cupos ya no se haría de acuerdo a la obligación de extender las concesiones a la nación más favorecida al conjunto del universo OMC. El caso más notorio es el del arroz, producto que goza de excepcionales condiciones comerciales en la actualidad pero que, en esa hipótesis de fracaso de Doha, pudieran ser revertidas si se confirma un acceso ampliado del arroz norteamericano a la Unión Europea.
Primero, el comercio agrícola
Uruguay está aguardando la presentación de lo que será la propuesta final del embajador Falconer y con él la apertura de lo que pudiera ser la recta final de la negociación agrícola de la Ronda Doha. En un marco de una cauta expectativa, el sector privado ha comenzado a elaborar una estrategia que procura utilizar algunas oportunidades que se habrían abierto a Uruguay, esencialmente en lo que refiere a la consolidación y aumento de su acceso a los mercados centrales.
A diferencia del área de subsidios u otros campos de negociación, la de accesos por la vía del aumento de cupos permitiría la obtención de cuotas desgravadas mayores en la carne bovina especialmente, ya sea en el mercado norteamericano como en otros destinos de exportación, para los cuales la oportunidad consiste, precisamente, en que el sector privado logre organizarse para el mantenimiento de los contratos, diferenciándose también en un tema muy considerado en la relación con los importadores de los países centrales..
Compartí tu opinión con toda la comunidad