
Gustavo Guarino destacó que todos los tambos que se proyectan en Rocha tienen un tercio del área bajo riego, ya que consideran que este porcentaje debe ser regado para impedir estar tan expuestos a las sequías.
El agua es comprada y se saca de la represa de India Muerta.
El campo se riega mediante un sistema que permite regar por aspersión. “Tienen un sistema de pívot central y en 24 horas se le puede suministrar un riego equivalente a diez milímetros de lluvia a 120 hectáreas”, contó.
El equipo se mueve solo, tiene un motor eléctrico y un sistema que le permite a la rueda copiar el terreno y pasa el alambre solo.
El legislador aceptó que se trata de una gran inversión y que es complicado que un productor uruguayo pueda aplicar esa tecnología sin una fuente de financiamiento.
El proyecto de Rocha es llevado adelante mediante un fondo de inversión. “Sus accionistas principales son especialistas en lechería, el precio de la leche es muy bueno y ellos consideran que vale la pena invertir en nuestro país ya que estiman que pueden trabajar como en Nueva Zelanda”, consideró Guarino.
Pero a lo destacado de la tecnología, el legislador agregó otra consideración y es que “vimos decenas de trabajadores, no menos de treinta ingenieros, veterinarios y técnicos uruguayos que son los que están llevando adelante el emprendimiento, algunos que han ido a Nueva Zelanda a estudiar, otros uruguayos que se fueron a trabajar allá y que han sido repatriados”, dijo el representante por Cerro Largo.
Opinó que en este emprendimiento hay que esperar los resultados, ya que si funciona, “va a ser una verdadera revolución para la lechería de nuestro país”.
La dinámica y los cambios son importantes también en el departamento de Treinta y Tres. Guarino destacó la visita de la Comisión Parlamentaria a las instalaciones de la Estación Experimental de INIA. “Uno ve que es la primera que fue hecha con el fin de ser una estación experimental, todo funciona, todo está limpio como debe ser”.
Pero en los alrededores de la capital olimareña visitaron las instalaciones de Arrosur, compañía que agrupa a las principales arroceras de nuestro país que producen arroz parboilizado, “hay una gran demanda desde Europa por este tipo de arroz, pero lo más importante es que van a duplicar la capacidad de producción y van a generar energía eléctrica para vender a UTE, 14 megawatios que es una energía suficiente como para abastecer a las ciudades de Treinta y Tres, Varela y Lascano”.
La energía se obtendrá con la quema de toda la cáscara de arroz de la cuenca arrocera que comprende a los departamentos del Este del territorio. El proyecto también “soluciona un gran problema, ya que más del veinte por ciento de la producción de arroz es cáscara que en este momento no se sabe qué hacer con ella. La van a quemar en una gran caldera que se va a hacer en Uruguay”, explicó.
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