
El informe destaca que entre el año 2000 y el 2006, la cuarta parte de las ventas externas de la región correspondió a productos básicos.
Entre los mismos se destaca el petróleo, que dio cuenta de más de la mitad (54%) de las exportaciones de este tipo de productos. Entre los restantes, en orden decreciente de importancia, aparecen otros 14 productos: cobre, soja, harina de soja, hierro, oro, azúcar, café, aceite de soja, carne, maíz, banana, tabaco, trigo y harina de pescado.
A nivel de países, se destacan Paraguay (71,2%), Venezuela (67,2%) y Ecuador (62,7%) por su elevada participación de productos básicos en las exportaciones totales. En el otro extremo se encuentra México, con tan sólo 11,8% de las ventas correspondientes a dichos productos. En un rango intermedio se ubican los restantes países con participaciones entre 20% y 47%.
El petróleo es el principal producto básico de exportación en cuatro países Venezuela, Ecuador, Colombia y México, concentrando un porcentaje muy significativo de las ventas en los dos primeros casos. Un producto de origen agropecuario ocupa el primer puesto en el caso de Argentina (soja), Cuba (azúcar), Paraguay (soja) y Uruguay (carne), al tiempo que los restantes países tienen un mineral en la primera ubicación: Bolivia (zinc), Brasil (hierro), Chile (cobre) y Perú (oro).
En el año 2000, los precios de los productos básicos se ubicaban en valores similares a los correspondientes a 1995, y se mantuvieron en torno a los mismos hasta mediados de 2003. Sin embargo, a partir de esa fecha comenzaron a crecer en forma sostenida hasta el presente.
Actualmente, los precios de los productos básicos exportados por los países miembros de la Aladi, han triplicado los valores correspondientes a 2000. Mientras el petróleo experimentó un crecimiento de 222%, el conjunto de los otros productos se incrementó un 177% en el período analizado.
Los productos básicos que experimentaron un mayor incremento en el precio, además del petróleo, fueron algunos minerales como el hierro (386%), el cobre (289%) y el oro (219%), y el aceite de soja (277%). En el otro extremo, los menores aumentos se registraron en varios productos del sector agropecuario: tabaco (15%), carne (38%), azúcar (46%), café (58%) y bananas (62%).
El informe destaca que las causas que se encuentran detrás de esta mejoría de los precios son variadas y diversas según producto. En la mayoría de los casos se reconoce el efecto de un factor estructural, que se asocia a la sostenida expansión de la demanda de productos primarios por parte de China e India; esto es especialmente notorio para algunos minerales, la soja y el petróleo. En el caso de los productos agrícolas, otro factor relativamente reciente pero que aparece como estructural, es el auge de la demanda de bio-combustibles. Adicionalmente, se reconoce la presencia de factores coyunturales que han incidido también en esta evolución. En el caso del petróleo, existen restricciones de oferta, muchas veces asociadas a los conflictos en las regiones productoras. En el caso de los productos agropecuarios, las restricciones se originan en condiciones climáticas adversas que han afectado a algunos de los principales productores. Otro factor coyuntural refiere a la presencia de un componente especulativo en la dinámica más reciente de los precios, vinculada a la abundancia de capitales y los bajos niveles de las tasas internacionales de interés que propician la búsqueda de nuevas alternativas de inversión. Finalmente, sin perjuicio de las causas señaladas, la depreciación del dólar a nivel mundial dio lugar también a un incremento en general de los precios establecidos en dicha moneda.
Los países de la región, en diverso grado, se han beneficiado del alza de los precios de los productos básicos, mejorando sus términos de intercambio, el poder de compra de sus exportaciones y el ingreso nacional en términos reales. No obstante, este fenómeno trajo aparejado la aparición de presiones inflacionarias derivadas del aumento de los alimentos y de los combustibles.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21