La deuda bruta del sector público cerró el año pasado en los US$ 16.321 millones, habiéndose incrementado en 2007 en US$ 2.604 millones, según el último informe sobre deuda pública emitido días pasados por el Banco Central. La deuda al cerrar el 2006 se ubicaba en US$ 13.717 millones, por lo cual el incremento en un año fue de 19%. Lo positivo es que el incremento fue casi exclusivamente en deuda emitida en pesos (Unidades Indexadas). La deuda bruta del sector público más intereses suma US$ 25 mil millones.
Esto sitúa la relación deuda – PBI en aproximadamente un 72%, uno de los guarismos más bajos de los últimos tiempos. No obstante se debe tener en cuenta que el PBI se mide en pesos y posteriormente se convierte a dólares, por lo cual la caída de la moneda norteamericana también lleva a que el ratio disminuya. El sector público gobal está compuesto por el gobierno central, las empresas públicas, los gobiernos locales, intendencias y el Banco Central.
Todos los sectores (a excepción de las intendencias) aumentaron su deuda con respecto a 2006. En el caso del gobierno central, que abarca el 77% de la deuda pública, la misma pasó de US$ 11.299 millones a US$ 12.774 millones , o sea se observa un incremento de US$ 1.475 millones o 13%. En las empresas públicas (cuya participación en el total de la deuda es del 5%) el incremento fue de US$ 230 millones, pasando de US$ 518 millones a US$ 748 millones o 44%.
Los gobiernos locales bajaron la deuda de US$ 137 millones al terminar 2006 a US$ 102 millones cuando finalizó 2007, aunque en este caso se debe destacar que sobre mediados de año la deuda era de US$ 60 millones, por lo cual hubo un fuerte incremento en el segundo semestre.
En el Banco Central la deuda pasó de US$ 1.776 millones a US$ 2.706 millones, con lo cual el incremento es de US$ 930 millones o 52%. Una característica del incremento de la deuda en 2007, es la fuerte pesificación de esta, mediante la emisión de títulos en Unidades Indexadas.
Al cerrar el 2006, la deuda en dólares era de US$ 10.225 millones y al cerrar el año pasado fue de US$ 10.101 millones, por lo cual se observó un descenso de US$ 124 millones o 1,2%. En cambio la deuda en pesos se incrementó de manera notable. Cuando finalizó el 2006 era de US$ 2.540 millones y al terminar 2007 casi se duplicaba llegando a US$ 4.998 millones, lo cual representa un 96% más. La deuda en euros se mantiene en el entorno de los US$ 700 millones, mientras que la de yenes pasa de US$ 225 millones a US$ 476 millones.
El equipo económico optó en 2007 por que el incremento de deuda fuera casi exclusivamente en pesos (Unidades Indexadas) y en yenes, por los cuales se paga una muy baja tasa de interés.
Esta medida será beneficiosa en el futuro, en especial cuando comience a vencer la deuda emitida en U.I, ya que para pagar la misma se necesitan pesos y no una moneda extranjera.
La actual composición de la deuda muestra que en dólares se encuentra un 62% y en pesos un 31%, y el resto en otras monedas.
Si observamos el año 2003, sólo el 5% de la deuda de entonces (US$ 12.163 millones), estaba en moneda nacional.
Las principales diferencias con fines de 2006 son claras. Se incrementa de manera notable la emisión de bonos del tesoro en UI llegando a los US$ 3.369 millones contra US$ 1.668.
Otra diferencia es que el grueso de la deuda (83%) es con privados y el resto con organismos multilaterales de crédito (US$ 2.689 millones). La deuda neta (o sea deuda bruta menos activos del sector público) se ubicó al finalizar el año en US$ 9.647 millones, contra US$ 9.453 millones de 2006. La estabilidad en el nivel de deuda neta se debe principalmente a que se incrementaron de manera importante las reservas del BCU.
Para el año 2008 el financiamiento está completo, mientras que en 2009 se deberán pagar por parte del sector público (incluido BCU) US$ 2.100 millones (entre amortización e intereses), en 2010 US$ 1.778 millones y en 2011 US$ 1.936 millones.
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