
En su esencia señala que “las empresas, en la parte de su giro relativa al armado, fabricación y comercialización de equipos de computación, estarán exoneradas de los impuestos nacionales, salvo el impuesto a la renta.
En el caso de la importación, se reducirían en aproximadamente un 30% los costos actuales, manteniéndose el IVA importación e IVA adelanto. A su vez, en el proyecto se aclara que la exoneración de impuestos establecida, alcanza a los contratos y demás documentos que se extiendan en ocasión de la venta de equipos de computación, mientras que las materias primas e insumos para la fabricación y armado de equipos informáticos gozarán de la exoneración de todos los tributos que gravan su importación.
Al asumir como presidente de la Comisión de Hacienda, el senador Rafael Michelini solicitó que este proyecto que estaba para archivar, volviera a la comisión para su estudio. En definitiva, lo que se busca con esta ley es equiparar los equipos de computación con los libros en lo relativo a la exoneración de impuestos.
Lo interesante del mismo es que los productos de computación bajarían de manera importante en el país y podría crearse toda una nueva industria en el sector, pero debido a que se trata de exoneraciones tributarias la iniciativa debería provenir del Poder Ejecutivo.
El proyecto indica que se entiende, por equipos de computación, aquellos destinados a uso doméstico, y la exportación de hardware y software, así como los catálogos de difusión o propaganda de dichos bienes, estará exonerada de todo tributo nacional, incluidos los proventos, precios portuarios, recargos, tasa de movilización de bultos y demás gravámenes aduaneros y tasas consulares. Esto implica que el país se podría convertir en un centro de armado de equipos de informática. Por otra parte la importación de máquinas, equipos, partes, herramientas, accesorios y repuestos, destinados a la producción o armado de equipos de computación, estará exonerada del Impuesto Aduanero Unico a la Importación, Recargos, Tasa de Movilización de Bultos y Tasas Consulares “y de todo otro tributo aplicable en ocasión de la importación”. En este punto en particular es de destacar que las importaciones están gravadas con IVA, por lo cual también quedarían exoneradas del mismo.
Para aplicar esta excepción tributaria de importación, el proyecto señala que, “para poder acogerse a los beneficios establecidos, los interesados deberán inscribirse en un registro que, a tales efectos, llevará la Comisión Nacional de Informática, las empresas deberán acreditar hallarse al día en el pago de los tributos nacionales y llevar contabilidad conforme a las exigencias previstas por las normas vigentes.
Si bien el proyecto señala la posibilidad de la importación de equipos ya armados con las exoneraciones impositvas correspndientes, la intención principal es que se desarolle una industria de armado de computadoras en el país. Los intentos por desarrollar esto se han visto en el pasado empalidecidos, porque
los armadores deben de pagar al importan los componentes, los mismos impuestos que paga una PC armada que llega del exterior.
Un efecto inmediato, de prosperar el proyecto, sería una baja en el precio de las computadoras en el mercado local.
Lo que se espera desde el Ministerio de Economía es saber cual llegaría a ser el efecto recaudatorio de aplicarse esta medida, ya que hay exoneraciones de impuestos.
El proyecto nunca llegó a tratarse en profundidad en la Comisión de Hacienda, en especial por el carácter que, en materia de exoneración impositiva implicaba.
Ahora se espera que su “reflote” lleve a que se tenga la opinión del MEF, pero se confía en que podría prosperar este año.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21