Escrito por: Jorge Jauri *

Desde setiembre pasado la inflación había comenzado a descender. Ayer el registro de febrero, 0,9%, volvió a ubicar el acumulado anual en una tendencia ascendente y se aproxima ahora al 8%. Hemos comenzado a importar más inflación y ello es de dominio público.
Pero, además, sobre esa base de “carestía” que azota al mundo, actúan los componentes internos: una productividad muy complicada en sectores de uso intenso de mano de obra, capacidad ociosa muy restringida en sectores en los cuales la inversión sigue siendo muy restringida y mantenimiento o ampliación de algunos márgenes de ganancia en sectores en los cuales, si no hay abuso de posiciones dominantes en el mercado hay problemas de política comercial que impiden que la libre importación contribuya a bajar los precios.
Este tema de la competencia y las omisiones o desinteligencias de la política comercial o de aduana no está siendo debidamente enfrentado.
Es muy técnico y muy ásperos sus vínculos con el mercado de trabajo. Tenemos que saber un poco más que está sucediendo con la protección parancelaria que gozan industrias de alta incidencia en la formación de los precios internos. Si es necesario subsidiar hay que hacerlo explícitamente como está sucediendo en los lácteos, por ejemplo. Se comparta o no esa política de compensaciones extrañas a las industrias que abastecen de leche a la población, es mejor saber cuánto vale eso y cómo se realiza la transferencia.
Pero el asunto principal vuelve a ser el riesgo de la inflación creciente.
Eso fue grave y costoso el año pasado, pero transcurrir 2008 con una expectativa de desborde inflacionario es una amenaza demasiado fuerte para cualquier proyecto honorable, sea financiero, económico y social.
O político, por si alguien se hubiera olvidado de cómo funciona la sospecha inflacionaria en política.
Volverán a usarse todos los instrumentos para mantener topeada la inflación.
Ello ya entraña un riesgo de toqueteos que sin seguir el camino del Indec argentino pueden comenzar a parecerlo.
Por definición la inflación es un fenómeno monetario y ese es el dominio del BCU. El MEF y el MGAP tienen poco que hacer a no ser que el mundo nos vea en los aledaños del método “Indec”, ese que terminó de destruir la confianza que quedaba en la Argentina.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21