Europa preocupada cada vez más por el valor del euro
«Debo decir que comienzo a estar cada vez más preocupado y vigilante» ante esta cuestión, admitió el primer ministro y ministro de Finanzas luxemburgués Juncker, en Bruselas, antes de una reunión con sus homólogos de la Eurozona.
«Evidentemente, estamos preocupados» por el nivel de la moneda única, indicó de su lado el ministro esloveno de Finanzas, Andrej Bajuk, cuyo país adoptó el euro en 2007 y actualmente ejerce la presidencia de la UE.
«Estas evoluciones no son alentadoras, pero trabajamos» para aportar respuestas, agregó Bajuk, luego de que el euro batiese la semana pasada un nuevo récord histórico y llegase a 1,5239 dólares antes de replegarse.
Sin embargo, esta posición no es unánime, y el ministro holandés de Finanzas, Wouter Bos, dijo no estar «preocupado» por el tema.
«Cuando creamos la unión económica y monetaria queríamos una moneda fuerte. Y bueno, ahora la tenemos y no deberíamos quejarnos», dijo.
Ante esta situación, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, instaron en forma implícita a Estados Unidos a cumplir sus promesas y actuar a favor de un dólar fuerte.
«En las circunstancias actuales, considero como muy importante lo que ha sido afirmado y reafirmado por las autoridades norteamericanas, incluyendo al presidente de Estados Unidos: que la economía norteamericana está interesada en un dólar fuerte», dijo Trichet.
El problema es que Estados Unidos se ha negado por el momento a actuar en forma concreta para frenar la baja del dólar, que permite sostener la economía nacional en un momento en el que el crecimiento se desacelera peligrosamente.
En Europa, sin embargo, algunos países como Francia no miran al otro lado del Atlántico y prefieren acusar al BCE de alimentar la fuerza del euro a través de una política demasiado focalizada en la lucha contra la inflación.
Este lunes, el director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, dio razón en parte a estos críticos al estimar que el «problema» del euro, al que considera «sobrevalorado», es que el BCE es demasiado poderoso.
«El problema del euro es que el BCE, que hace bien su trabajo para contener la inflación, es súper poderoso: no tiene contrapeso político en la persona de un verdadero ministro europeo de finanzas que estaría a cargo del crecimiento», dijo Strauss Kahn.
Las turbulencias en los mercados financieros estadounidenses pueden justificar las tasas de interés excepcionalmente bajas, pero deben volver a subir tan pronto como se estabilice la situación, dijo el domingo el presidente de la Reserva Federal de Filadelfia, Charles Plosser.
«El entorno económico actual presenta características extraordinarias» por las dificultades de los mercados de capitales, afirmó en un discurso en Washington.
Por eso, «la política monetaria no puede concentrarse únicamente en la inflación y en las desviaciones de la producción en relación a su potencial», añadió Plosser, que este año tiene voto en el Comité de Política Monetaria de la Fed.
Las turbulencias financieras ya han tenido «un efecto importante sobre la economía», tienen «el potencial de continuar frenando el crecimiento» y su «serveridad» hace pensar que «las tasas deberían ser eventualmente un poco más bajas de lo que sugieren las reglas normales», explicó.
Sin embargo, agregó, no hay que olvidar que la inflación tiene tendencia a acelerar cuando las tasas son bajas y las desviaciones de la regla general «deben ser relativamente temporales y revertidas en el tiempo adecuado si queremos mantener controladas las expectativas de inflación», sostuvo.
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