La primavera de precios podría durar hasta la poszafra
El valor de los cortes traseros que exporta Uruguay ha crecido de manera muy importante en lo que va del año, los datos del INAC marcan la realidad que tiene su explicación en las medidas que tomó la Unión Europea con Brasil. La credibilidad de los sistemas sanitarios oficiales es clave en la actual coyuntura comercial de la carne.
La corrida de precios al alza del ganado vacuno pareció detenerse en un precio de referencia de US$ 2,40 por kilogramo en segunda balanza. Técnicos cercanos a la industria confirmaron que el margen de los frigoríficos se achica pero que el valor del novillo gordo podría subir aún más.
Las lluvias de la última semana garantizan buen nacimiento de las avenas y raigrás que están siendo sembrados por los engordadores de ganado, esto en cierto modo tranquiliza a toda la cadena y si no hay otros problemas derivados del clima el ganado va a recuperar lo que perdió de ganar durante la sequía.
Firme
Las operaciones se concretan con pocos días de entrada y el plazo a 45 días sigue siendo la modalidad que más se concreta, tentado los productores por el mejor valor.
Las tropas de novillos pesados siguen siendo la prioridad y los animales que consiguen mejor valor.
Durante esta semana se conocieron negocios realizados en la zona este del país con precios de US$ 2,45 por el precio en segunda balanza.
La demanda de vaquillonas ha aumentado con relación a lo que aconteció a comienzos de año, momento en el que su demanda había sido escasa. El precio por esta categoría es de US$ 2,15.
Región
En los países vecinos la semana pasada la carne siguió siendo motivo de diferentes medidas políticas. Por un lado el gobierno argentino reimplantó la prohibición de exportación de carne, medida tomada para garantizar el precio interno del producto.
Brasil presentó una lista de 200 establecimientos para exportar, de ellos las autoridades de la Unión Europea habilitaron poco más de la mitad. La prensa norteña habla de dos meses más por lo menos para que el tema se logre avanzar en un tema que puede tener derivaciones políticas insospechadas.
La respuesta brasileña está teñida de un nacionalismo herido, para abastecer la demanda europea el país necesita por lo menos 3000 establecimientos.
«Es una humillación para Brasil» dijo el diputado de la bancada ruralista, Luís Carlos Heinze, según informó el diario Gazeta Mercantil.
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec), Antonio Camardelli, dijo que ahora el sector necesitará «hacer las cuentas para ver si vale la pena exportar».
Compartí tu opinión con toda la comunidad