Problemas se postergaron para el próximo invierno
El problema de la falta de lluvias, que generó una importante sequía, ha sido destacado por La República desde el mes de diciembre, cuando en algunas regiones se comenzó a percibir lo que en un principio fue un estrés hídrico que sustituyó a la abundancia de lluvias que se dio al principio de la primavera del 2007.
La primera consecuencia fue el retraso en la siembra de los cultivos de verano, fundamentalmente maíz, en la cuenca lechera. Luego el retraso se convirtió en la aventura y el riesgo que tomaron algunos productores de realizar las siembras en seco, sin esperar a la lluvia, con la esperanza puesta en un evento pluviométrico posterior, que en muchos casos no llegó o lo hizo tarde. Algunos productores perdieron cultivos enteros y en otros casos, los rendimientos, se estima que puedan situarse en el 50% de lo esperado. Cabe señalar que el incremento de costos de los cultivos de verano, en lo que hace a fertilizantes y semillas, es determinante para aumentar el nivel de pérdida.
Oportunidad
Pero quizás lo más problemático de la falta de lluvias ha sido la p’erdida de oportunidad para la realización de reservas forrajeras y de granos para el próximo invierno. Durante diciembre, los productores de Colonia y San José contaron a La República que se comieron los fardos que se habían realizado para la próxima estación fría.
El verano fue aprovechado por los productores lecheros para sacar rendimiento de su negocio, en momentos en el que el precio internacional de la leche es muy destacado, la producción, muy lejos de la esperada, se pudo sostener con la dieta a base de concentrados comprados, lo que achicó los márgenes de ganancia de las empresas. Pero se perdió la posibilidad de hacer reservas y muchas empresas han quedado con la necesidad de tener que comprar ración, quizás desde el otoño, como para aprovechar la potencialidad de sus hatos que tienen picos de parición en los meses de abril y mayo. Durante las últimas semanas algunas lluvias han caído en el norte del país, que este verano tuvo la suerte de vivir un período más benigno que el registrado al sur del Río Negro. En los departamentos del sur la suerte de los productores ha sido dispar, en algunos parajes las precipitaciones sumadas desde Navidad a la fecha superan los 150 mm, en esos establecimientos los sorgos forrajeros se repusieron e hicieron un aporte forrajero clave para mejorar el rendimiento lechero de los ganados en ordeño. Pero la suerte de otros indica que desde mediados de octubre hasta febrero, las lluvias fueron sólo 40mm.
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