Tras las lluvias, dejan al ganado engordando
El clima sigue siendo uno de los factores principales que condicionan la evolución del mercado de hacienda en nuestro país.
Hasta hace pocas semanas, la sequía se había instalado en su peor estado para los productores, uno en el que se genera una especie de paranoia por la falta de lluvias. En ese momento, la industria logró volcar el equilibrio a su favor pero ahora la lluvia da tranquilidad a los pecuarios para no vender sus ganados y dejarlos ganando kilos en el campo.
En las últimas semanas se dieron hechos importantes en el ámbito internacional: por un lado, se concretó un nuevo aumento en el precio de la carne en Europa, en un marco que había sido pronosticado por especialistas en la materia el precio del producto aumentó en la Unión Europea. Por otra parte, la falta de credibilidad del sistema sanitario animal de Brasil hizo crisis con serios cuestionamientos de parte de la Unión Europea y de Rusia. Es importante recordar que durante el último episodio de aftosa en el país norteño, Uruguay se vio favorecido y tuvo a Rusia como uno de sus principales mercados.
No obstante, nuevos mercados se han abierto para las carnes de Uruguay: el pasado 30 de diciembre, el producto uruguayo fue autorizado a ingresar a los Emiratos Árabes, luego de que se diera el visto bueno al procedimiento religioso que autoriza el Islam. De este modo, aparece en el horizonte un nuevo protagonista que es señalado, al igual que el resto de los países exportadores de petróleo como muy importante en la demanda por carne.
En resumen, el apuro ahora la tiene la industria y ello ya se reflejó en los precios del ganado que registró un nuevo aumento.
Faena
La faena de la industria local mostró lo señalado y se elevó 36% en relación a la semana anterior. Según los datos proporcionados por el INAC, fue de 63.577; 35% superior a la de igual semana del año pasado. Enero solía ser un mes de bajos registros como consecuencia de la reducción de actividad que reina en todo el país.
En materia de precios, los novillos de mejor clase y peso elevado superaron la barrera de los US$ 2,10 y algunos negocios se cierran esta semana a US$ 2,13 en segunda balanza.
La demanda por vacas gordas fue menor la semana pasada, aunque esta semana se informa de que la industria demanda este producto con precios estables, en el orden de US$ 1,90 el kilo en segunda balanza.
Por otra parte, con la faena de lanares se está dando el mecanismo por el cual cada vez que el interés de la industria por vacunos aumenta disminuye la de ovinos. La semana pasada, el sacrificio de lanares disminuyó 10%.
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