Uruguay: la atención sobre la crisis es continua.

Entre especulación y sospechas temen un Enron bancario global

Las autoridades económicas del país estudian la situación con atención.

Al cierre del viernes, miembros del equipo económico y las autoridades del Banco Central intercambiaban información respecto a la evolución del riesgo global agravado por la precipitación de la crisis bancaria norteamericana. Fuentes del equipo económico consultadas por LA REPUBLICA reafirmaron que el sistema bancario uruguayo está trabajando con garantías excepcionales para su historia, pese a lo cual se sigue con atención la evolución de la situación.

La cercana atención que el equipo económico y los técnicos del Banco Central mantienen sobre la evolución de la situación externa no está específicamente vinculada a los riesgos bancarios, sino a los efectos colaterales que pudiera tener sobre la estabilidad económica y financiera del país una precipitación más acelerada de la difícil situación internacional.

Técnicos del Ministerio de Economía ya venían trabajando con un plan de contingencias que comprendería esencialmente aspectos vinculados al financiamiento externo del país y la consolidación de un superávit primario capaz de convencer a los analistas de riesgo sobre la fortaleza del plan económico y financiero en el nuevo escenario de crisis externa.

Las fuentes gubernamentales consultadas indicaron a LA REPUBLICA que por ahora no han aparecido factores que cambien en demasía los presupuestos con los cuales se diseñó el nuevo programa.

Sin embargo, existen algunas preocupaciones acerca de cómo repercutirá en la recaudación un eventual incremento de la conflictividad interna y la precipitación de la situación externa. La recaudación de impuestos y, particularmente del IVA, está creciendo en línea con el nivel de actividad y un plus provisto por la mejora de la eficiencia recaudatoria, ahora objetivizada en los indicadores construidos y expuestos por la DGI en su página web. ( * )

 

La semana del miedo

La precipitación de la crisis global se reanudó el viernes 4, cuando se supo que en diciembre la economía norteamericana había creado tan sólo dieciocho mil puestos netos de trabajo, contrariando los ya malos anticipos pero siempre más elevados de los cien mil.

La desocupación al cierre de año se elevó al 5%, instalando la crisis en el área más delicada y visible para un país que ha iniciado la recta electoral: el empleo.

 

* A comienzos de la semana, el presidente Bush debió reconocer, por primera vez en lo que va de la crisis, que «las cosas no andaban muy bien…».

 

* El jueves 10, Ben Bernanke sugirió que la FED seguiría priorizando en este momento la seguridad bancaria, generando una mayor liquidez de la programada aun a cambio del consecuente aumento del riesgo inflacionario. En buen romance: la reunión de la FED del 29 y 30 de enero determinará nuevas caídas de la tasa básica disminuida al 4,25% en diciembre pasado.

 

* Otras noticias provenientes de los propios EEUU, China, Japón y Europa completaron un panorma de extensión global de la crisis, ahora centrada en el área de las garantías inmobiliarias. Independientemente de lo cual ya comenzaban a aparecer efectos de «segunda ronda» provenientes de los mercados asiáticos y europeos. En el cierre de la semana, Paul Samuelson, secretario del Tesoro, debió admitir en entrevista divulgada por Bloomberg en el día de ayer sábado que, si bien la economía seguiría creciendo a tasas de un punto y medio porcentual, el gobierno estaba siguiendo con mucha atención la evolución de la situación».

 

*El viernes, por fin, una operación de absorción por parte del Bank Of América del mayor operador de la industria hipotecaria Countrywide agregó nuevas sombras sobre el estado real del riesgo de las principales instituciones bancarias norteamericanas. De hecho, el principal banco norteamericano está ahora expuesto a una caída de su calificación de riesgo con las consecuencias previsibles sobre todos sus negocios a escala global.

 

* La huida de los inversores globales de los mercados de acciones se aceleró el viernes con una caída de todos los índices bursátiles en el mundo. Uno de los indicadores más utilizados para seguir el precio del capital abierto en las bolsas, el que contabiliza el índice S&P 500, sufría caídas similares a las de la crisis de 1982.

(*) //www.dgi.gub.uy/ Estudios Económicos

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