Los números. Dicen más que los discursos de balance

Ordenado descenso a un estatus de largo plazo

El viernes, en lo que fue prácticamente el último día hábil del año –el lunes podrían observarse tan sólo leves variantes cambiarias– el gobierno cerró el año dando a conocer prácticamente todos los datos económicos y financieros que obran en su poder, incluyendo en ellos los que indican el estado de las relaciones económicas con el exterior o los no residentes. Sin dificultad, es posible resumir los diferentes indicadores como una fotografía de la convergencia de la economía a un cambio relevante en relación a sus patrones de crecimiento, estabilidad y riesgo tradicional. Ello supone un ajuste de resultados a un nivel más administrable, ajuste que comenzará a producirse en los próximos meses.

En los once meses finalizados a noviembre las cuentas internas del Sector Público continúan mostrando un sobrecumplimiento de las metas fiscales sin que aún –y a diferencia de lo que anunciaba la propia conducción económica– comiencen a advertirse los nuevos gastos y recomposición de inversiones o existencias en los saldos de ingresos y egresos del Estado. De tal manera, esa primera gran cuenta o indicador dice que cuando restaba un mes para finalizar el ejercicio, cuya meta fiscal global anticipaba un déficit de 0,4% del PIB, el país mantiene un superávit global del $ 5.226 millones de pesos (unos U$S 238 millones). Esta es la consecuencia de un mayor superávit primario al esperado (antes del pago del servicio de deuda), de un 4,7% del PIB. El Ministerio advirtió ayer que ese superávit revertirá al término del año cuando se contabilicen las mayores compras de petróleo y el incremento de la inversión pública verificados en el presente mes de diciembre.

 

Superávits externos

Pero más importante quizás que el propio comportamiento fiscal del gobierno en un contexto de distribución acelerada, es el mantenimiento de los equilibrios en el sector externo. Pese a la reducción en los resultados de los trimestres previos y particularmente del año pasado, el saldo de las cuentas con el exterior siguen ostentando un superávit que en términos del año finalizado en setiembre pasado le permitieron al país ganar activos de reserva por U$S 315 millones. Es importante el crecimiento de los saldos en servicios, lo que será más expresivo cuando en el cuarto trimestre se contabilicen los ingresos anuales por turismo, aproximadamente unos U$S 800 millones. Según lo que adelantará el analista de comercio exterior Luis Bonifacino en la edición de mañana de LA REPUBLICA, el país termina exportando un promedio de U$S 20 millones por día hábil, lo que supondrá un incremento del 27% en las exportaciones de bienes respecto al año pasado.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje