Preocupación. Aunque fue una buena primavera la miel aún está verde

Retraso de la zafra apícola inquieta al sector a pesar del clima

Con gran preocupación espera el sector apícola la zafra melífera que viene con un importante atraso, según manifestaron a LA REPUBLICA integrantes de la Mesa Departamental Apícola. Si bien la expectativa aún no se ha dilatado, ya que una buena primavera permitió que la abeja realizara su proceso normal de salida después de un duro invierno, la miel en la colmena aún está verde y en muchos casos todavía no ha llenado panales. Según explicaron, esto se debió a «23 días de frío y lluvia que tiraron abajo el avance primaveral, dando así un duro golpe al proceso de la colmena y al trabajo del apicultor».

El cambio climático, sumado a otros factores originados en la zafra anterior, provocó la pérdida de colmenas, así como el atraso de la preparación para enfrentar una nueva zafra.

 

Un mes de retraso

«Esta dilatación en la zafra es un golpe muy duro para el apicultor que vive de sus colmenas, teniendo en cuenta además que en la zafra anterior se perdió una buena parte de la cosecha y un número importante de unidades productivas», agregaron.

Advirtieron sin embargo que la expectativa de una zafra próspera, aún no se ha perdido. «El sector ­tanto productores como acopiadores­ espera la entrada de tambores de miel para ver cómo responde cada zona e ir siguiendo el desarrollo de la zafra».

 

Los precios

El precio base de esta zafra es de 1.50 U$S por kilo de miel. Dicho monto no alienta a los apicultores, ya que los costos de gasoil, madera, pintura, alambre y alimentación entre otros, han presentado una suba sostenida.

Según entienden los representantes de esta Mesa Departamental, «se espera de parte de los compradores una buena gestión de precios, pues sumando las exigencias de los últimos dos años en cuanto a no poder vender la miel si no fue sacada en Sala de Extracción Habilita, así como a la adaptación a la trazabilidad con el recambio de implementos hacia el acero inoxidable, han puesto al apicultor medio en serios problemas de permanencia en el sector». Al respecto agregaron que mucha gente ha invertido sus ahorros en colmenas, pensando que era un recurso rápido para obtener dinero extra, enfrentándose hoy a una realidad distinta a la de hace unos años y corriendo el riesgo de abandonar el rubro con la misma rapidez con la que se integraron a él.

«Tenemos también apicultores luchando desde la crisis de 2002 por mantener su empresa enfrentando coyunturas (mala zafra, suba de costos, baja de dólares, pérdida de colmenas y precio bajo), se hace que todo sea dificultad para producir y como el lechero, es un sector que en el proceso de adaptación a las exigencias internacionales, deja a mucha gente por el camino».

 

Las instituciones y la gente

Existen en Paysandú, varias instituciones relacionadas a la apicultura, pero entre ellas no hay una relación de dependencia, como muchos productores lo creen. El ex Banco Apícola, hoy Oficina de Fomento Apícola es una dependencia municipal y es la única que subsiste a nivel nacional en esas esferas. Funciona hace 29 años dando crédito en materiales y asistencia técnica a los apicultores de la zona. Los acopiadores por su parte son tres que se mantienen en el mercado: Seylinco, Nidera, la cooperativa Calapis, pero siempre surge algún comprador ocasional.Por su parte la Mesa Apícola Departamental es una agrupación independiente de apicultores que funciona hace dos años. No posee fines comerciales y pretende tener la información apícola al día. Está conectada con Digegra, Dilave, MGAP y mesas de otros departamentos. La información y disposiciones recabadas son volcadas a todos los apicultores. «Somos el nexo entre la información y el apicultor», sostuvieron.

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