Expectativas se alinean con el programa oficial
Una ampliación en la muestra de consultoras permite inferir que los analistas privados y públicos coinciden en que el gobierno no tendrá problemas en cumplir las metas fiscales en el próximo año al tiempo que se entiende que permanecerán los riesgos inflacionarios y el precio del dólar no se moverá prácticamente en el curso del próximo año en relación a los valores de hoy.
La publicación de las encuestas macroeconómica y de expectativa de inflación concretada ayer era aguardadas con grados de interés creciente una vez que fue postergada la edición de la que estima inflación, la que en principio figuraba en el calendario de liberación de información preanunciado para el viernes pasado.
En el transcurso de la semana se habían ido agregando elementos que dificultan la proyección de escenarios y que ya habían sido anticipados de alguna manera en la semana previa. En relación a las expectativas de inflación en particular comenzaban a ser tenidos en cuenta en las expectativas el importante incremento de la demanda de pesos que se observa en las últimas semanas y el correspondiente debilitamiento de la demanda de dólares.
El Banco Central responde dando más pesos para abastecer la demanda creciente y utiliza las compras directas de dólares como vía rápida y funcional para resolver dos problemas vinculados: la necesidad que no se resienta demasiado la actividad en estas fechas y la creación de una fuente de demanda capaz de apuntalar la cotización del dólar para que está no se caiga en el mercado interbancario a la banda de $ 20-21 con la cotización ya muy cercana al piso psicológico de los veinte pesos.
El Banco no logra sin embargo de esta manera mantener la liquidez en el punto deseable y en general la tasa call ha venido indicando en los últimos días que hay más pesos en el sistema financiero que los que los técnicos estimaron eran necesarios para las transacciones normales del mes.
Más allá de las circunstancias, los resultados de la encuesta indican que, pese a esta expansión fuerte de los medios de pago en estas fechas, los analistas siguen confiando en que pasado el fin de año y algunas turbulencias similares en enero, el BCU volvería a una conducta más contractiva, luego de lo cual la inflación pudiera ser encauzada hacia las metas de mediano y largo plazo. Las expectativas de inflación para el mes en curso son de 0.20% para el mes, con lo cual el año finalizaría con una inflación de 8.39% y en el período relevante, doce meses adelante la inflación descendería según los analistas al 6.56%. De tal manera la inflación se mantendría encima del techo del 6.0% meta del gobierno pero ya sin la tendencia de crecimiento que parecía ostentar un mes atrás.
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