El petróleo llegaría el viernes a los U$S 100

El barril de petróleo rozó la barrera de los 100 dólares el miércoles, debido a los temores sobre las reservas y a la persistente bajada del dólar.

En la noche del martes al miércoles, el barril de «light sweet crude» para entrega en enero alcanzó los 99,29 dólares en el New York Mercantile Exchange, lo que supone un nuevo récord. Entre los principales factores que explican los actuales precios, los analistas citan la escasez de aprovisionamiento mundial, y los temores a que un invierno rudo haga aumentar la demanda.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), preocupada desde el verano boreal por el bajo nivel de las reservas mundiales, menciona con cierta frecuencia este riesgo.

«La relación cada vez más estrecha entre oferta y demanda es la razón principal del alza de los precios, y, a menos que aparezcan signos claros de debilidad de la demanda, no podemos excluir el riesgo de nuevas subidas», advirtieron los analistas del banco Barclays Capital.

El departamento estadounidense de Energía ha reforzado la incertidumbre, cuando anunció el miércoles un descenso de 1,1 millones de barriles de las reservas de destilados, muy vigiladas antes del invierno boreal.

Al contrario de lo que aventuraban las expectativas (los expertos hablaban de un aumento de las reservas), estos anuncios, que suelen aumentar los temores sobre la oferta, no hicieron que el barril superara la barrera de los 100 dólares.

En un contexto tan sensible, el mercado reacciona al más mínimo incidente. De esta manera, el clima alcista se vio reforzado por el cierre temporal de una refinería estadounidense de Valero, en Memphis (Tenessee), y por un incendio en una fábrica de Shell, en la región de Alberta (Canadá).

Pero esta explicación podría ser sólo psicológica, ya que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), sobre la que pesa más del 40% de la producción mundial, sostiene que el mercado está bien abastecido.

Para la OPEP, los altos precios dejan patentes las insuficiencias en la cadena de refinado y la especulación atraída por los beneficios.

Los flujos de liquidez en los mercados de materias primas en general, y la multiplicación de la inestabilidad geopolítica en grandes productores como Irán, Irak o Nigeria, participan también en esta espiral alcista.

También contribuyen factores técnicos. El dólar, por ejemplo, ha continuado con su descenso (un euro se cambiaba por 1,4855 dólares el miércoles, un nuevo récord), lo que abarata el precio del barril para los inversores de otras divisas, lo que a su vez estimula la demanda. *

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