El costo de la política monetaria y los resultados de las empresas públicas
Si bien el gobierno cuenta con finalizar el año con un resultado global de la administración levemente deficitario, las novedades introducidas en las últimas semanas y su proyección para el resto del año vienen desencadenado nuevas especulaciones. El resultado de las cuentas del Estado al término de setiembre es ampliamente superávitario y engañoso en lo que refiere a las dificultades que tiene el gobierno para mantener los equilibrios y los instrumentos utilizados a tales efectos. Al término del primer semestre, el sector público, incluyendo, gobierno, empresas e intendencias, mantenía un superávit fiscal afectado esencialmente al aumento de las reservas internacionales. Sin embargo, el mismo comunicado del MEF adjunto a las planillas advierte sobre las razones del sobre cumplimiento de las metas del programa y la holgura temporal que enseñan dichos resultados ( en la gráfica se observa la evolución del superávit acumulado para los primeros siete meses del año, no contemplado en el programa oficial). Las razones de la advertencia son conocidas y aluden en particular al retraso de la inversión y la recomposición de activos de Ancap, esencialmente vinculada a la difícil estrategia comercial del ente. En dicho comunicado el gobierno incorpora un señalamiento específico al costo de la política monetaria, utilizada para mantener la inflación debajo del 10%, incluyendo en dicha advertencia seguramente la ponderación del sacrificio fiscal que está demandando a la tesorería el subsidio de tarifas y precios del consumo.
La inflación con dos signos y efectos
En los primeros siete meses del año, los pasivos monetarios acumularon ciento doce millones de dólares proyectándose hacia fin del año en niveles superiores a los cincuenta millones gastados en este rubro durante el año pasado. En un área contribuyente a la especulación que está haciendo el mercado sobre la sustentabilidad del equilibrio aparecen los disminuidos superávit de las empresas, en vías de reversión una vez que el gobierno deba habilitar la recomposición de los stock de Ancap y sea necesario financiar los déficit de las empresas ya en 2006 el aporte de las empresas públicas se había reducido al mínimo de dos millones de dólares.
Capítulo aparte en el análisis del comportamiento fiscal y sus riesgos es el constituido por el efecto inflacionario, admitido como un cuasi tributo o impuesto implícito, que contribuye en este caso a mejorar aún más los superávit temporales de las cuentas públicas. *
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