Se dinamiza el entorno financiero y comercial
* Todo el mundo financiero parece coincidir en que los países centrales no tienen posibilidad alguna de enfrentar la caída precipitada del precio del dólar en la perspectiva de lograr una acomodación correcta de la economía norteamericana a un estadio de menor crecimiento, en el que el consumo de la principal potencia comercial del mundo continué garantizando los equilibrios globales.
* Dicha perspectiva se afirma en la medida que transcurren los días previos a la reunión en la cual, la Reserva Federal confirmaría una disminución de su tasa básica, concurriendo, de alguna manera, a mantener el nivel del consumo en un nivel relativamente funcional con ese aterrizaje suave de la economía norteamericana. La Reserva Federal o Banco Central norteamericano está siendo observada desde todos los vértices operativos y de análisis de mercado del mundo. La observación tiende a identificar el estado de las debilidades y fortalezas de una institución que tiene que lidiar con su misión principal; mantener a raya la inflación y, a la vez, mantener sin riesgo la cadena de pagos inyectando dinero en las zonas más problemáticas del sistema bancario.
* Esta tensa perspectiva se afirmó esta semana a partir de la interpretación de análisis de mercado que repararon en la imposibilidad práctica que están demostrando los líderes del G7 en encontrar alternativas para impedir una mayor caída de la moneda norteamericana. Es prácticamente imposible que la FED vuelva a un proceso de mejora de las tasas y, en tanto, al recrear el estímulo principal que le permitiera a los fondos y a las propias familias norteamericanas volver a tener más dólares en sus portafolios. Ni siquiera la perspectiva que el Banco Central de Europa pueda disminuir sus tasas de interés en la próxima reunión del 8 de noviembre, impidió que los inversores y ahorristas siguieran alejándose del dólar en la semana que finalizó el viernes. La semana pasada el dólar canadiense se apreció frente al dólar norteamericano alcanzando niveles de revaluación no observados desde mediados de la década de los setenta.
* En este contexto se produjo otro récord de precios del petróleo.
El precio del barril en el mercado spot sobrepasó ampliamente los 90 dólares, hasta alcanzar los U$S 92,81 el jueves. El alza de más de 4% se da un día después del incremento de 3% del día previo. En tan solo dos días el barril west texas subió más de 6 dólares, y finalmente cerró la semana a U$S 91,86. Los analistas ya no tienen dudas en que el barril alcance los cien dólares, pero la duda se centra en cuán rápido sea.
Los conflictos bélicos, principalmente en Irak, luego de la sanción de EEUU sobre este último, preocupan a los mercados y provocan el alza del crudo.
La primera noticia en la semana que intranquilizó a los mercados fue sobre los resultados de las reservas de petróleo y gasolina el miércoles en los Estados Unidos, menores a las esperadas por los analistas, también incidieron en la trepada del petróleo.
* Mientras tanto en Uruguay, la divisa estadounidense comenzó la semana con una tendencia bajista, hasta que el Banco Central intervino comprando 16 millones de dólares en el mercado spot el jueves y 900 mil dólares el viernes. La cotización de la moneda bajó $0,25 en la semana (1,14%), para cerrar en la pizarra al público a $21,60 y $22,20 compra y venta respectivamente.
* La tasa Call osciló en las cercanías del 7% con algunos picos, pero el viernes ya retornó al nivel «buscado» por el BCU, un 7% en el rango fijado por el BCU (6% y 8%).
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