SOBRE LOS EFECTOS POSIBLES DE LAS NUEVAS MEDIDAS

Los bancos estudian el nuevo escenario y temen la contracción del consumo

Los bancos continúan presionados por la regulación prudencial pero, a diferencia de los comentarios que ésta le merecía a la mayoría de las autoridades bancarias, ahora se entiende que la SIIF con su nueva gerencia y en el nuevo escenario va a tener más dificultades en mantener el plan de aproximación a los objetivos de Basilea II. Algunos bancos están reviendo su plan de negocios fuertemente jugados a la continuidad de la expansión del consumo. Hasta ahora el crédito al consumo y las colocaciones en el extranjero le han permitido a las instituciones financieras mantener buenos balances aún en un marco de mayor competencia interna y proveniente del exterior. El plan de negocios de los bancos ya preveía las consecuencias de un enlentecimiento del crecimiento y un aumento de la competencia en el segmento prime sobre el cual se concentra la oferta de la gran mayoría de las instituciones y aquella derivadas del financiamiento externo al cual acceden con facilidad los clientes situados en ese segmento. Sin embargo, ahora, a partir de la decisión del gobierno de auspiciar una política contractiva de sesgo muy marcado, los bancos estiman que la expansión de las colocaciones en el sector privado residente y el consumo en particular no tendrán el mismo dinamismo. Los elevados spread que se observan en ese segmento del negocio bancario eximen, por ahora, a los bancos de mayores preocupaciones respecto a la mayor competencia y, además, no creen que la convocatoria explícita del Banco Central a mejorar las tasas pasivas sea una exigencia que les complique la vida. Hasta ahora, las colocaciones bancarias habían comenzado a multiplicar más acentuadamente la oferta monetaria primaria en poder de los bancos. Ahora, en cambio, el efecto sumado de la caída de la demanda proveniente del consumo sumado al estímulo de las tasas más atractivas que, se estima, van a tener que seguir subiendo, inducirá a los bancos a disminuir la presión por las colocaciones al consumo que algunas instituciones estaban realizando últimamente.

 

La financiación de las empresas nacionales

Hace ya más de un año, la SIIF había advertido que en relación a las seguridades del sistema financiero y sus clientes, la aptitud de las empresas nacionales como objeto de ampliación del crédito bancario era escasa. Además de no presentar una demanda de crédito bancario importante, hasta ahora las empresas nacionales estaban logrando financiar su inversión y capital de trabajo con excedente y capital propio, más fuentes de financiamiento externa. Ahora esa situación pudiera estar cambiando por distintas razones y los bancos buscan alternativas de acceso a esa demanda emergente, en sectores de riesgo relativamente medido: el inmobiliario, por ejemplo. En un sentido complementario, los bancos no han logrado aún articular su operativa a la modalidad de financiación por proyectos. Esa es, probablemente, la carencia mayor en una perspectiva de mayor expansión del mercado del crédito bancario.

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