El gobierno explotó al máximo la visita de Gutiérrez
El gobierno explora todas las posibilidades de concretar más accesos comerciales al mercado norteamericano a los efectos de dejar preparados acuerdos que pudieran integrarse en el acuerdo multilateral global si este se verifica o poder suscribirse en términos de preferencias comerciales o similares si no prosperara el cierre exitoso de la Ronda Doha. El eventual éxito de Doha, permitiría formalizar en el marco de la OMC los avances posibilitados en el TIFA habilitando en el futuro mayores aproximaciones a un TLC, de ser necesario.
El problema se plantea en un escenario de fracaso de Doha, porque en ese caso los acuerdos que se hayan logrado son muy frágiles, sobretodo teniendo en cuenta que el relacionamiento logrado con los ejecutivos norteamericanos se perdería al término del año próximo.
La preocupación del gobierno por la suerte del relacionamiento comercial con los EEUU ha aumentado luego de que los TLC con Panamá, Costa Rica y Perú se aproximaran a su aprobación por el Congreso norteamericano generando, de hecho, preferencias agregadas para la competencia en algunos rubros ya sea directa o indirectamente para Uruguay. Incluso en una perspectiva de quiebre de la ronda Doha, EEUU tendría preparado un plan más agresivo de acuerdos bilaterales, que incluirían la negociación con los demócratas para la aprobación del complicado TLC con Colombia. Incluso, el regreso de Venezuela a la CAN le imprime a ese tratado con Colombia connotaciones estratégicas de cuidado para la política comercial del Uruguay en un horizonte de mediano plazo.
¿Reactivación de Doha?
Ayer, en Ginebra, el director de la OMC Pascal Lamy reiteró en términos de arenga a los principales negociadores, su esperanza en la finalización exitosa de la Ronda Doha. Sin mencionar esta vez la disidencia política norteamericana, Lamy informó que los delegados «han regresado de sus vacaciones con una nueva actitud; han hecho sus deberes agregó y desde setiembre están prontos para intensificar la negociación. Ahora el tiempo corre en contra nuestra para finalizar la negociación con éxito, advirtió. Esto es técnicamente posible y políticamente necesario. Los avances en materia agrícola lo están demostrando», aventuró Lamy.
Es posible, agregó, no solo avanzar en la agenda agrícola sino también en la agenda industrial y en otras áreas del mandato de Doha de julio de 2004. En los próximos días Lamy y los coordinadores de los grupos de negociación trabajarán sobre los textos propuestos en julio preparando adecuaciones promovidas en la reanudación de los contactos. Lamy adelantó que los textos en revisión contendrían algunos acuerdos nuevos sobre las «modalidades» de la negociación agrícola. Habrá también novedades en la negociación de las normas antidumping y la negociación en material de pesca. *
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