Quijano prevé en octubre una inflación aún más baja que la de setiembre
Respecto a la dinámica de algunos precios Quijano indicó que si uno toma como punto de referencia la encuesta que hace el Banco Central todos los meses a un conjunto de informantes calificados se comprueba que durante los primeros 9 meses del año 2007 la encuesta da siempre, mes a mes, por debajo del registro que después se tiene en la realidad. Eso es un primer dato a registrar que habría que indagar por qué se desalineó de tal manera la inflación real con la inflación esperada por quienes estudian regularmente el tema.
El segundo tema es dónde se acelera el proceso. Ahí aparecen dos reacciones del gobierno, una que tiene que ver con el BCU y otra que tiene que ver con el conjunto del equipo económico y el MEF. La reacción del BCU es una reacción de restricción monetaria, frenar en la medida de lo posible la cantidad de dinero en moneda nacional y la reacción complementaria que viene poco después es pegar sobre ciertos precios clave en la economía: las tarifas de UTE, Antel, etc.
Por consiguiente, la primera reacción es que el gobierno tuvo una actitud activa, rápida respecto al fenómeno, segundo, obtuvo resultados respecto a los precios a partir de la segunda quincena de setiembre. Cabe esperar que en octubre tengamos una inflación más baja aún que la de setiembre, bastante baja, como resultado de este conjunto de medidas que se están aplicando. Esto es la descripción de los hechos, lo que nos ocurrió en este tiempo y hubo una reacción rápida del gobierno por los dos caminos: el camino más ortodoxo del BCU y el camino menos ortodoxo de control de ciertos precios. El resultado es que aparentemente estamos controlando la situación en octubre.
Quijano indicó que aunque es innegable la importancia del tema inflacionario » hay un énfasis exagerado que es parte del papel que tiene en la sociedad el BCU en este momento, que también creo que es exagerado ese papel. Nos lleva a estar permanentemente centrados en el fenómeno inflacionario cuando hay tantos otros temas que debería recibir una atención similar o superior».
En este sentido destacó la importancia mantener el clima de confianza y señaló que los gobierno fijan metas porque quieren de alguna manera influir sobre las expectativas. Si el gobierno dice que la inflación va a ser 5% y le creemos, tendemos a que las cosas se ajusten en esa dirección. Ahora, una cosa es fijar metas y otra cosa es quedar prisionero de la meta y creer que la meta es la vida o la muerte, afirmó el economista.
Desde hace un buen tiempo, la inflación viene claramente en proceso descendente y esto es un hecho positivo, uno de los factores que más ha influido en este descenso de la inflación es la política que ha seguido el país respecto a su política de cambio. La política respecto al tipo de cambio, por diversas razones, que hacen también a la situación internacional y a cómo el dólar se ha estado debilitando en el mundo, lleva a que el dólar cada vez valga menos. No es un fenómeno uruguayo, le pasa a los europeos con el euro, hay un gran debate en este momento en Europa, el nuevo presidente francés está muy enojado por cómo anda el euro a 1,41 porque Francia no exporta nada, el tema está planteado en Brasil con un real a 1,8, de manera que no es algo que inventó Uruguay sino un fenómeno general.
Ese fenómeno general ha contribuido a contener los precios internos. Ahora, esto tiene un efecto sobre la inflación que siempre se observa, pero tiene un segundo efecto, sobre el cual no se presta atención con frecuencia. Cuando tengo este proceso, todos los productos que importo, reciben un subsidio cambiario, se abaratan en términos relativos. Por otro lado, cuando yo exporto, a mí se me complica la exportación. Entonces, el cambio en la estructura de producción que esto provoca, y que ya lo vivimos en períodos anteriores, es un cambio donde quedo cada vez más centrado en los bienes donde tengo alta competitividad, por ejemplo, carnes, lácteos, lana sucia, porque son los únicos que soportan la revalorización de la moneda nacional. En cambio, en los productos en donde se incorpora valor agregado, empiezan a ser duramente castigados. Si eso se prolonga en el tiempo, provoca un cambio en la estructura de producción, que en lugar de fortalecer al país lo debilita enormemente. Si es así, habría que preguntarse, ¿cuál será el efecto y por cuanto tiempo? Si esto es transitorio y durante un tiempo aplicamos esta política y después aflojamos, no sería tan grave, si esto nos conduce a nuevos ajustes posteriores, porque una vez que apliqué la restricción de hoy, dentro de unos meses se me vuelve a disparar y tengo que aplicar de nuevo la restricción, entonces la cosa se me complica un poco más. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad