El gobierno logró imponerle una pausa a la inflación
Si bien el aumento de setiembre duplica el esperado hace tan solo veinte días por la mayoría de los analistas consultados en la encuesta de expectativas del BCU, es menor al porcentaje de las últimas especulaciones. El incremento se concentra predominantemente en el área de los cereales, lácteos, aceites, grasas y frutas cuya elevada ponderación en la canasta del consumo determina que el aumento de la inflación en setiembre sea consecuencia casi exclusivamente de los aumentos de dichos rubros. Hubo también aumentos de cierta significación absoluta en rubros del vestido, los servicios de enseñanza, honorarios profesionales, impuestos municipales y alquiler de vivienda.
Se advierte el impacto de algunas medidas directas del gobierno en la búsqueda de inducir caídas de precios sin intervenciones directas.
En setiembre se decidió abrir la importación de verduras y papas, lo que causó una caída del 3,02% en el mes. En el mismo sentido operaron los ajustes a la baja del precio de los combustibles, vigentes desde mediados de mes.
Otro tipo de medidas de contención indirectas del aumento de los precios no tuvieron el resultado buscado. De tal manera, el acuerdo con los productores de pollo y el sacrificio fiscal para eliminar el IVA a la venta de la carne de pollos no impidió que el precio de los pollos aumentara más de un 5% en el mes.
Respiro
Si bien el gobierno no ha logrado revertir el continuo aumento de la «carestía» que viene manifestándose desde mediados desde setiembre de 2005, el gobierno ha logrado, al menos, que la inflación anualizada no siguiera aproximándose a los dos dígitos. En las próximas horas el gobierno, pero esencialmente el Copom del BCU, ha de decidir qué hacer con su política monetaria, a los efectos de contribuir a una caída mayor de los precios minoristas en los próximos meses. *
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