De madera y con valor agregado
La empresa Weyerhaeuser Uruguay produce tableros de contrachapado con destino a Europa, México, Argentina, Chile y EEUU. El emprendimiento inversor apuesta a expandir su área forestal a Treinta y Tres, además de ampliar la actual planta industrial de Tacuarembó e instalar una nueva en Rivera, generando así unos 1.300 empleos directos que se suman a las 1.200 personas que trabajan actualmente.
Weyerhaeuser es la empresa maderera número dos en el mundo, en cuanto a celulosa, papel y embalaje; no obstante, en el área de maderas sólidas se ubica en un primer sitial. En nuestro país, en 115 mil hectáreas de plantaciones forestales se han invertido unos 200 millones de dólares desde 1996.
Inversión y trabajo
Asimismo, la planta industrial supuso una inversión de 45 millones de dólares y cuenta con una base de empleo directo de 1.200 personas (13 de ellas trabajan en Montevideo, mientras que el resto lo hace en Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo y Paysandú).
Risco estima un impacto laboral indirecto de 3.600 personas. En la planta industrial de Tacuarembó las 300 personas que allí trabajan se dedican específicamente a la producción de tableros de contrachapado. Esta actividad, en síntesis, implica un proceso de bobinado de un rollo de madera como afilar un lápiz y luego se pegan esas láminas, formando una tabla que se utiliza en construcción de muebles, casas y asimismo para moldear concreto.
La planta está diseñada para producir 130 mil metros cúbicos anuales del producto, lo que a un precio promedio del mercado generaría 25 millones de dólares de exportación en Uruguay.
Se trata de un tipo de industria innovadora en nuestro país, por lo que el personal contratado hubo de ser específicamente capacitado para este tipo de manufactura.
Weyerhaeuser opera actualmente en predios forestales de Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo y Paysandú, pero se prevé incursionar en el departamento de Treinta y Tres.
La empresa sigue comprando predios forestales en el norte y noreste uruguayo y evalúa la posibilidad de arrendamientos y fomento forestal con terceros, que puedan optar por poner parte de sus campos en esta aplicación.
El director ejecutivo para Sudamérica informó además que se está en la fase final de evaluación del proyecto de expansión industrial en Tacuarembó y Rivera, una inversión adicional de unos 210 millones de dólares que involucraría más plantas como las ya existentes y plantas con generación de energía en base a biomasa.
Esta expansión podría generar, en cada una de las plantas la de Tacuarembó expandida y la de Rivera unos 450 puestos de trabajo en la industria.
El emprendimiento procura ampliar su presencia en Latinoamérica, creando una base a largo plazo sustentable y ambientalmente certificada, para poder proveer al mundo de productos considerados positivos desde el punto de vista ecológico.
Si bien el proceso de la empresa es mecánico y no químico, supone medidas de seguridad y controles ambientales.
Weyerhaeuser aplica las mismas reglas que Botnia, normas estrictas en cuando a su construcción, las que se cumplen en Uruguay y en otras partes del mundo de igual manera.
Risco reconoció el apoyo del gobierno uruguayo a los emprendimientos inversores, citando como ejemplo el accionar en el diferendo por la planta de celulosa de Botnia, demostrando un «compromiso a su palabra», condición importante para cualquier inversor.
Esta empresa que cotiza en la Bolsa de Nueva York y Toronto atraviesa una etapa de transformación tanto en materia de infraestructura como de organización y funcionamiento, ya que en los próximos meses se disuelve el «joint venture» (alianza comercial estratégica de inversión) existente entre Colombae y Los Piques, empresas que se repartirán a 50% por parte los activos forestales. La planta de bobinados emplazada en Tacuarembó quedará 100% en propiedad de Weyerhaeuser. *
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