La nueva información con la que trabaja el gobierno podría anticipar decisiones de cambio de programación
Aunque lo principal surgirá del exterior, hay una serie de eventos, esencialmente informativos que se producirán en el curso de los próximos días, algunos de los cuales pudieran cambiar las expectativas actuales. Uno de ellos será la publicación del índice de precios del consumo con sus inferencias sobre el conjunto del programa. La mayoría de los analistas consultados por el Banco Central han coincidido en que la inflación de agosto pudiera elevarse al 0,65% en relación al índice de junio lo que, de confirmarse, determinaría que el «número» de la inflación anual en el Uruguay descendiera levemente por debajo del 8%. Sin embargo, pudiera ser que esa estimación fuera mayor, lo que supondría que ya en el octavo mes del año se habría superado el máximo programado para el año y la inflación anualizada volviera a estirarse hacia los dos dígitos, una hipótesis sobre la cual no dejaría de especular el mercado y las familias en las próximas semanas.
Ello, conjuntamente con la afirmación de la crisis de mercados como un componente casi estructural de la coyuntura actual, pudiera determinar la necesidad de que el equipo económico adelante la corrección de algunas metas de su programa económico y financiero del año, una hipótesis sobre la cual se trabaja en el mercado hace ya unos cuantos días.
El equipo económico ya debe contar con anticipaciones del nivel de actividad del segundo trimestre del año, cuya oficialización deberá comunicarse el lunes 10. Y es probable que también en lo que respecta a este indicador de Producto, pudiera ser necesario realizar ajustes del programa. Hay demasiadas variables agregadas a los esenciaros usuales para aproximarse a una idea de lo que sucedió efectivamente en rubros como el consumo y la inversión privada. Aún no se han internalizado totalmente los impactos de la crisis global sobre el área del financiamiento, pero la tendencia al aumento del costo del dinero es notoria, tan sólo como derivación del significativo aumento que ha venido teniendo el riesgo comparado de Uruguay.
El UBI cerró el viernes en los 232 puntos básicos, lo que supone un costo diferencial del riesgo en Uruguay de prácticamente el doble del que tenía el país dos meses atrás. *
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