
Pero habrá que esperar que las medidas objetivas de los técnicos de INIA e INAC para saber si la situación evolucionó favorablemente o si por el contrario la mala práctica sigue sangrando al sistema.
Los presidentes de INIA e INAC lanzaron el proyecto que busca evaluar, priorizar y cuantificar los principales problemas de calidad a nivel de la cadena cárnica y establecer estrategias de corrección de los principales defectos de calidad identificados.
El ingeniero Pablo Chilibroste, presidente de INIA, explicó que se pretende investigar problemas, pérdidas de eficiencia, pérdidas de valor y de calidad pero con acuerdo de los actores públicos y privados involucrados en la cadena cárnica, “es algo que el Uruguay necesita hacer, tener información, saber qué tipo de pérdidas tenemos y dónde se generan, en una forma cuantitativa, no de acuerdo a quién lo mira”, dijo.
La investigación anterior fue importante, “ya que puso números al problema, midió que se estaban perdiendo 58 millones de dólares en la cadena bovina y más de la mitad de las pérdidas se debía a problemas de bienestar animal”. Calificó la situación como una amenaza por pérdidas de dinero que se trasladan dentro de la cadena, que van desde el productor hasta el consumidor. Pero además dijo que “es una amenaza comercial ya que el bienestar animal es un requisito de competitividad en el comercio internacional”.
Chilibroste subrayó que no sólo se va a saber si hubo mejoras en la cadena cárnica, sino que también se tratará de diagnosticar nuevos problemas, “esta es una apuesta a la mejora continua, por lo tanto no podemos verlo mal, estamos faenando más con más precio, mejor valor por lo que no sería extraño que se llegue a un valor alto de pérdidas”. Destacó el presidente de INIA que el valor de este tipo de trabajos es que sean continuos en el tiempo y que sirven a Uruguay para “posicionarlo mejor en el comercio internacional”. Agregó que desde el punto de vista de INIA es una gran oportunidad de detectar demanda tecnológica, “identificar problemas, encontrar soluciones y difundirlas”, dijo.
El proyecto se desarrollará en tres fases: la Fase I “Encuestas y entrevistas”, tiene como objetivo identificar la percepción de referentes de los distintos eslabones de la cadena cárnica acerca de los problemas que afectan la calidad de la carne y los desafíos que deben enfrentar, y sus resultados sirven de insumo para las fases siguientes.
La Fase II “Evaluación en Plantas Frigoríficas”, consiste en reunir información que permita cuantificar los problemas de calidad del producto.
La Fase III “Taller de Estrategias”, reúne a representantes de todos los eslabones de la cadena, y tiene como objetivos: presentar los resultados de las Fases I y II; priorizar los problemas de calidad detectados; cuantificarlos en términos físicos y económicos y finalmente identificar las estrategias y tácticas a seguir. En esta oportunidad además, se podrán comparar los resultados con los de la 1ª Auditoría.
Para el desarrollo de las actividades que implica el proyecto se cuenta con un equipo de aproximadamente 30 personas coordinado por Ricardo Robaina, Subdirector de Servicios Técnicos de INAC y el ingeniero agrónomo Fabio Montossi, director del Programa de Carne y Lana del INIA. Se estableció un cronograma tentativo de actividades que finalizará en el mes de octubre del año 2008. *
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