El invierno ha determinado un escenario de precios altos y faena baja
La semana pasada fueron sacrificados en plantas habilitadas 37.143 vacunos, un nivel similar a la anterior. Hay que recordar que la última semana de junio se había registrado un ingreso a plantas de faena de 60 mil reses.
Los precios que pautan los negocios de ganado para matar también se mantienen a similares valores: los novillos de mejor clase y terminación se pagan entre US$ 2,15 a US$ 2,20 el kilogramo. En pie, según la Asociación de Consignatarios de Ganado, ese tipo de animales se negocia a un precio que varía entre US$ 1,15 y US$ 1,20 y para los livianos de US$ 1,12 a US$ 1,15 los más pesados.
Los precios que la industria paga por las vacas van desde US$ 1,95 a US$ 1,98 en segunda balanza; en pie entre US$ 0,98 y US$ 1,00. Las vaquillonas se pagan entre US$ 2,00 y US$ 2,02 en segunda y hasta US$ 1,05 en pie.
Faena
La faena de la semana pasada comprendió 18.858 novillos (50,8% del total), 17.431 vacas (46,9%), 195 terneros y 650 toros. Las plantas con más actividad fueron Colonia (3.337), Las Piedras (3.009), San Jacinto (2.984), Tacuarembó (2.939) y Carrasco (2.802).
Según consignatarios consultados, la oferta de ganado seguirá baja en las próximas semanas. Sin embargo algunos comentaron que hay productores que están aguantando tropas de novillos terminados en base al suplemento con granos. La clave es suponer hasta cuánto se podrá aguantar el racionamiento de estos animales en base al alto precio actual del ganado y lo que algunos pronostican en cuanto a que el valor del ganado gordo estaría en un máximo.
Comer sobre el hielo
Verdaderas sábanas blancas han cubierto grandes áreas de pasturas. Algunos productores consultados han relatado que los animales prácticamente comen hielo en las heladas madrugadas que caracterizaron las últimas jornadas en nuestro país. El panorama ganadero es complicado para los productores que trabajan de forma silvestre, en zonas a las cuales la tecnología de reserva de alimentos no ha llegado. En estos sitios ya se ha registrado mortandad de animales, aunque ésta es escasa aún. Los ganados no estaban en mal estado y vienen sorteando el intenso frío, pero lo más complicado es lo que resta por venir ya que el vacuno deberá pasar el último tramo del invierno sin reservas corporales y sin comida en el campo. Por otra parte los precios que tiene el ganado para el campo, que están aumentando en plena crisis climática, marcan una situación en la que el productor está tratando de retener cabezas, dado que sabe que lo que venda hoy le será difícil de reponer en el futuro. Los más precavidos buscan alimentar sus ganados con raciones que no se consiguen o están escasas en todo el país. Técnicos han informado que se consiguen con dificultad y son muy caras, pero incluso pagando precios altos es difícil acceder a volúmenes importantes de concentrados.
Clima adverso
La adversidad del clima es tal que luego de las inundaciones de comienzos del otoño ahora se informa que en algunas zonas hay falta de lluvias, aguda en algunos parajes donde se han sembrado áreas importantes de cultivos de invierno.
La falta de planificación tradicional en las zonas ganaderas que realizan su producción de forma casi silvestre conspira de forma importante con la crisis y puede complicar en los próximos meses hasta el extremo de producir muertes de animales. Pero el problema climático está afectando también a los que han realizado cultivos para pastoreo, como praderas y cultivos de invierno que ven el poco resultado que éstos están teniendo. Técnicos consultados sostuvieron que la situación de los verdeos es diferente según la zona, ya que no están tan mal en lugares donde se registraron algunas lluvias. Pero en otros establecimientos no están aportando nada y podrían influir positivamente recién en el mes de agosto o setiembre, si la ola de frío polar se aleja de nuestro territorio. *
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