"Distribuir mejor quiere decir que unos pocos no se lleven tanto y que muchos obtengan lo necesario"
sta es la segunda etapa de ayuda; existió un denominado FIDA uno, proyecto que tuvo una evaluación dispar en diversos puntos del país. En algunos departamentos sólo generó falsas expectativas, mientras que en otros lugares le brindó financiamiento importante a algunos productores. De igual modo, si se compara el aparato que había sido armado en el momento técnicos, camionetas y propaganda institucional uno se queda con la idea, que coincide con la percepción de los productores y auditores externos, de que la plata no llegó a los pobres rurales del país y que tampoco solucionó nada estructural.
La segunda fase de ayuda del organismo internacional comenzó en la administración anterior. Hubo avances en algunos puntos concretos, como la formación de las mesas de desarrollo agropecuario departamentales, algunas de las cuales funcionaron bien. En cierta forma, fue novedosa la integración de las instituciones locales de un territorio, que se vieron las caras en una mesa para evaluar los proyectos que cada una tenía. Fue un antecedente fundamental para lo que este ministerio ha institucionalizado por ley: la creación de las mesas departamentales de desarrollo agropecuario que estarán integradas por las cooperativas, sociedades de fomento y gremiales junto con los técnicos de las intendencias y los del ministerio.
Pobreza rural
Pero en esta administración se registró un cambio de estrategia fundamental en Uruguay Rural. Al comienzo de esta administración se definió en base a datos concretos en qué sitios del país estaban los pobres rurales. De esa forma se concentró el trabajo en la parte del territorio donde residen los pobladores de la campaña realmente pobres y el programa se retiró de una parte importante del territorio. La zona fronteriza es central en este aspecto. Artigas, Rivera, Cerro Largo, Salto, como también el nordeste de Canelones y aledaños que incluye algunas seccionales del departamento de Lavalleja. La frontera es el sitio donde se encuentra el mayor número de pobres rurales, ese tipo de poblador que ha construido su vivienda en las orillas de las estancias o en poblados verdaderamente aislados, con poca comunicación y con escasa posibilidad laboral para sus habitantes.
Vadell dijo a LA REPUBLICA que «la pobreza rural es algo difícil de atacar, pero si la pobreza rural es una injusta distribución de la riqueza. Acá, para verdaderamente generar niveles aceptables a nivel de lo que es el ingreso medio de las familias rurales, necesitamos distribuir mejor. Distribuir mejor quiere decir que unos pocos no se lleven tanto y que muchos obtengan lo necesario».
Mesas departamentales
El pasado 20 de junio fue aprobada por el Presidente de la República la ley por la cual se crean las denominadas Mesas Departamentales de Desarrollo Agropecuario. En ese ámbito, contó Vadell, es donde se definirá «si tenemos diez proyectos en un departamento y hay financiamiento para seis o para siete, a cuáles se prioriza y porqué».
Una forma tradicional de funcionar para el MGAP fue la desconexión entre sus partes. Dentro de un mismo departamento se veía que el técnico de una dependencia iba para un lado y el de otra lo contradecía. Para corregir este mal funcionamiento, relató el jerarca, «pensamos en dos herramientas: las mesas de desarrollo departamentales y una instancia de coordinación en la interna de nuestro ministerio, donde a partir del año que viene va a empezar a funcionar la Dirección General de Desarrollo Rural, como una unidad ejecutora. Por debajo de ella nos vamos a integrar todos los proyectos, porque es necesario darle coherencia a la política agropecuaria».
Acerca de la estrategia de Uruguay Rural en la que se procura priorizar la zona fronteriza, comentó que «creemos que estamos en un camino correcto. Por suerte ya no somos sólo nosotros que creemos eso, sino que lo confirman las continuas evaluaciones que nos hacen los consultores del FIDA». El técnico reconoció que el proyecto históricamente «venía con serias dificultades, se prometía y no se ejecutaba, no se gastaba la plata y eso va generando un malestar. En la administración pasada se tenía que haber ejecutado un 50% del total del proyecto y no habían llegado al 20%. En este período hemos superado el 90% de lo que teníamos asignado».
Técnicos sociales en el medio rural
Una novedad del proyecto que dirige Vadell es que por primera vez en el MGAP está trabajando un equipo de técnicos sociales. «En 100 años de historia del ministerio nunca tuvo, y hoy en día el área de técnicos en ciencias sociales está pensada no solamente para el proyecto Uruguay Rural sino para la futura Dirección de Desarrollo Rural, a la orden de todo el resto del ministerio».
El jerarca calificó como importante este logro, como también que el 80% de los profesionales que se están integrando a trabajar viven y trabajan en el territorio rural, no en la capital. Relató que «nos han protestado, nos dicen ‘yo tengo posibilidad de viajar, tengo vehículo propio’, nos han criticado pero nosotros creemos que parte del desarrollo local verdadero, auténtico, pasa por reivindicar los recursos humanos del propio territorio». Recordó que son tradicionales las carreras de currículum. «Muchas veces son más gordos y más pesados los que viven en una capital, que pueden ir a cuanto curso hay, entonces se van formando torres enormes de papeles. Bueno, nosotros pusimos como condición que pertenecieran a la comunidad en la cual iban a trabajar y en eso estamos convencidos y ya tenemos resultados positivos» dijo.
Asistentes sociales, sociólogos, psicólogos, una gama importante de técnicos se están incorporando «con una ventaja: conocen el territorio y conocen a sus familias porque en definitiva salieron de ahí, viven ahí, entonces eso a nosotros nos da un componente de inserción en la población rural que consideramos positivo. Y en las evaluaciones que nos están haciendo los auditores del FIDA, nos comentan que esas cosas para ellos también son novedosas ya que hay un corte fuerte entre lo que son los técnicos agropecuarios y los sociales; en otros países también. Poder trabajar en equipos interdisciplinarios, que es muy lindo de decir, no es tan fácil. Hay que tener un cierto contenido de humildad para reconocer en el compañero y en su formación la parte que a uno le falta». *
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