Economista de Cinve: el nuevo sistema tributario afectará al 20% que concentra el 50% del ingreso nacional
En tal sentido el economista Adrián Fernández, de Cinve, centró su exposición en los cambios en la tributación de las empresas y las familias y los impactos sobre el ahorro nacional. Su análisis sobre las empresas lo desglosó en efectos globales y sectoriales. Respecto a los primero consideró que la incidencia será neutra sobre la rentabilidad de las empresas. Considerando que el efecto neto de los impuestos es una rebaja de la carga impositiva sobre las utilidades de las empresas, claro está mientras éstas no retiren utilidades y reinviertan el excedente; en caso contrario deberán tributar un 7%. Este es un estímulo potente a la reinversión de utilidades, aunque no considerar que muchas veces la mejor inversión es en otras empresas, supone un sesgo.
Partiendo de la premisa de que ahorro es igual a inversión, consideró que la reforma tributaria va a afectar la tasa de ahorro, pues los montos del IRPF reducirán significativamente el ahorro de las familias. Inmediatamente desmenuzó el análisis, para aclarar que, dada la fuerte concentración de los ingresos en nuestro país, donde el 20% capta el 50% del ingreso total, los efectos se focalizarán en estos segmentos, que son los que tienen capacidad de ahorro.
El 80% restante, que se beneficia con el nuevo sistema, generará un incremento en el consumo. Por su parte, los efectos sobre el consumo de los sectores más solventes será también nulo. Siguiendo su análisis, Fernández consideró que todavía es muy temprano para estimar si estos sectores pagarán sus obligaciones con ahorro o con parte de lo que destinan al consumo. En la primera de las hipótesis, y en un extremo poco factible, ello podría significar una retracción de los volúmenes de ahorro agregados del entorno de 400 millones. Pero lo más realista es considerar una relación de dos tercios ahorro y un tercio consumo, pero aún en el plano de las especulaciones.
Pero, más allá de las variables internas lo real es que en una economía abierta, y la nuestra lo es crecientemente, el ahorro y la inversión pueden diverger y moverse independientemente, pues la captación de ahorro y de inversión extranjera para una economía de reducida escala como la nuestra es la variable fundamental.
En relación a las modificaciones que introduce la nueva Ley de Inversiones, los elementos a resaltar pasan por estímulos especiales para Pymes, por la segmentación de los instrumentos según el tamaño de los proyectos productivos y estímulos escalonados en virtud de criterios tales como la incorporación de mano de obra, de innovación tecnológica y descentralización, o sea que se favorece a proyectos que se instalen en las zonas de menor desarrollo relativo del interior país, así como en base a consideraciones de carácter ambiental.
Tanto el ingeniero Balestra, de la CIU, el asesor del MEF, economista Luis Porto, y el subsecretario de Economía, economista Mario Bergara, aplaudieron el proceso de construcción de este nuevo marco normativo de estímulo al país productivo. Mediante el mecanismo de consulta pública se han ido incorporando a la iniciativa los distintos puntos de vista y contemplando la multiplicidad de intereses en juego, lo que denota una nueva metodología en el diseño de políticas, más transparente, clara y sencilla. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad