Separar la paja del trigo
Fernando López, titular de la entidad gremial que agrupa a un número importante de productores familiares de nuestro país, considera que la norma en cuestión fue comunicada sin haber sido coordinada con las autoridades involucradas y que no fue consultada con las gremiales que desde hace décadas están buscando una salida al complicado tema.
El dirigente gremial, quien es además presidente regional de la Federación Mundial de Agricultores, opina que lo único que ha quedado claro de este planteo es que el tema del endeudamiento no está resuelto, «ha quedado a la vista que hay que pensar en buscar una solución que considere la salvaguarda del aparato productivo», dijo. El gremialista considera insólito que el anuncio se hubiera realizado en el marco del Congreso de la Federación Rural, «que se usen banderas de defender la permanencia de la familia rural en el campo y que con ese argumento se metan o se incluyan en la propuesta otros tipos de emprendimientos como los predios de hasta dos mil hectáreas; esto nos parece contradictorio».
Millones de dólares
Para algunos observadores del sector el proyecto aludido parece haber naufragado, por lo menos en lo medular. De todas formas López evalúa que alguno de los conceptos que planteaba originalmente son poco acertados. Dice López: «Plantea contemplar una deuda de hasta 250 mil dólares e incluye a productores de dos mil hectáreas. Es ilógico, ya que ese productor tiene un patrimonio de 4 millones de dólares y resulta claro que tiene que tener otra posibilidad de arreglar». El presidente de la CNFR sostiene que «los hechos han demostrado que la propuesta fue lanzada sin contar con el aval del Poder Ejecutivo, el Banco República ni Colonización; tampoco fueron consultadas las gremiales agropecuarias. Como consecuencia nos parece poco seria la propuesta ya que generó expectativa en las familias que viven el flagelo de perder su tierra, su lugar de vivir, nos parece un verdadero bolazo pensar que se pueda solucionar un tema tan complicado de una forma mágica».
Solución social
López cuenta que hay mil quinientas a dos mil familias agropecuarias que no han arreglado su endeudamiento y que no tienen una salida viable de acuerdo a la rentabilidad de sus predios. «La salida social al problema la debe resolver la sociedad en su conjunto pero creo que no se puede poner en la misma solución al productor familiar, que tiene poca tierra, con los empresarios que tienen millones de dólares de capital. No se puede mezclar a la familia que apuesta a vivir en el campo con otra gente que especula con una mejor salida financiera a su deuda». *
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