
En los últimos días se ha producido una aceleración en la caída del riesgo soberano del país. Ayer, el registro del UBI (Uruguay Bond Index) que procesa la AFAP República cerró a 131 puntos básicos progresando hacia lo que parece ser un nivel difícil de prever hace poco tiempo. El indicador de riesgo soberano consiste en el diferencial de tasas de interés que miden el riesgo -mayor- de invertir en la compra de bonos uruguayos frente a una opción de hacerlo en bonos norteamericanos. La caída del riesgo se ha precipitado ubicándose en los niveles históricos de la precrisis y una lectura liviana de la serie pudiera inducir a errores en la interpretación del indicador que cotidianamente es comunicado y usado a nivel masivo.
El riesgo país o soberano es una relación mecánica entre un conjunto de precios que generan tasas de interés o retorno cuyo resultado, al ser nominado como riesgo país sin mayor abundamiento, supone una lectura inexpresiva respecto a la entidad real del riesgo de la capacidad de repago de la deuda externa. Y mucho menos, naturalmente, al riesgo de sustentabilidad del crecimiento u otros indicadores de virtud macroeconómica. El aumento del riesgo norteamericano producto de la presión inflacionaria que erosiona la rentabilidad de la inversión en los bonos norteamericanos conjuntamente con una perspectiva de caída del precio del dólar han determinado una caída de los precios relativamente importante de los bonos norteamericanos. Siendo estos, como todos los globales comparados, bonos de tasas fija, una caída de los precios en el mercado implica un aumento simétrico de la tasa de interés o retorno para quién deseara hacer una opción de compra. Ello de por si, eleva el piso con el cual se compara el riesgo del país en cuestión. A ello Uruguay ha agregado su propia mejora la que se traslada a un aumento de la demanda y precios de los bonos globales, con la consecuente caída de la tasa de retorno. El riesgo efectivo es medido por otros indicadores las calificaciones soberanas que en el caso uruguayo rondan un B+ según la escala más usada en estas latitudes. Estas calificaciones comprenden todos los factores que inciden en la evolución real de pago de la deuda independientemente de su eficiencia real y oportunidad tal cual quedó demostrado en la precrisis. Visto de esta manera, la caída del riesgo país presenta una mejora sumamente modesta. En este momento Uruguay tiene los mismos índices de riesgo país (UBI) que en la precrisis. Empero, el país no tiene aún ninguna perspectiva real de volver al estatuto de país de condición no especulativa o investment grade que ostentó hasta febrero de 2002, *
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