OMC: otra reunión de los grandes para salvar Doha
Poco después de que fuentes europeas anunciaran esta reunión, la Organización Mundial del Comercio (OMC) intentó el lunes «forzar» las cosas para desbloquear las negociaciones, pidiendo a Estados Unidos que reduzca sus subvenciones agrícolas por debajo de los 19.000 millones de dólares anuales.
Los cuatro protagonistas (el Comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, la representante estadounidense de Comercio, Susan Schwab, el ministro indio de Comercio, Kamal Nath, y el canciller brasileño, Celso Amorim) conversarán en una embajada de la capital francesa.
Estos cuatro actores no consiguieron superar sus divergencias, especialmente sobre la agricultura, en su anterior entrevista en Nueva Delhi a mediados de abril, la primera que se celebraba desde julio de 2006.
Estas conversaciones de París estarán precedidas por un cónclave ampliado a varios ministros, al margen de la reunión anual de los 30 países miembros de la OCDE (Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos), el 14 y 15 de mayo.
Luego se producirá una nueva cita en Londres el 10 de junio, antes de celebrar otra más entre el 14 y 19 de junio en un lugar que aún queda por determinar.
Las naciones en desarrollo instan a Estados Unidos y a otros países ricos a recortar sus subsidios agrícolas, mientras que éstos piden a las naciones pobres un mayor acceso a sus mercados, sobre todo en servicios y en bienes industriales.
Las negociaciones de la Ronda de Doha, lanzadas en 2001 y congeladas en julio de 2006 debido a profundos desacuerdos, fueron reactivadas en enero por los 150 países de la OMC con la esperanza de alcanzar un acuerdo antes del verano boreal.
Por otra parte, el mismo lunes el negociador de la OMC para la agricultura, Crawford Falconer, aseguró que Estados Unidos debe reducir sus subvenciones agrícolas más nocivas a menos de 19.000 millones de dólares por año.
En una «comunicación» remitida a los 150 miembros de la OMC sobre la situación de las negociaciones de la Ronda de Doha, Falconer subrayó que la actual propuesta estadounidense permitiría a Washington, de hecho, otorgar 22.000 millones a sus agricultores, por encima de la suma actual (de unos 19.000 millones).
«Sería francamente inconcebible que Estados Unidos salga de esta negociación con el permiso de gastar aún más en sus subvenciones (…)», aseguró Falconer.
Falconer considera así que, tras las negociaciones, las subvenciones estadounidenses deberían situarse «desde luego por debajo de 19.000 millones».
Respecto a la Unión Europea, Falconer considera que la reducción de las subvenciones agrícolas debe ser del 70% al 80%, un descenso equivalente en promedio a unos 27.500 millones de euros (USD 37.000 millones).
A cambio de una reducción de sus subvenciones, exigida por los países en desarrollo, Estados Unidos reclama una baja de los derechos de aduana practicados por los demás países a sus importaciones agrícolas, particularmente los europeos. *
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