SE DESGRAVARAN DE IVA LOS PRESTAMOS HIPOTECARIOS

La Reforma Tributaria traerá beneficios para el sector inmobiliario

En el mercado de alquileres, por ejemplo, el nuevo Impuesto a las Rentas de Capital gravará con un 12% los alquileres devengados. De este impuesto el contribuyente podrá deducir la contribución inmobiliaria, el impuesto de Primaria, los gastos de formulación del contrato y eventualmente los honorarios de la administración de propiedades. No obstante hay que señalar, como indicábamos ayer, que en determinadas circunstancias, el impuesto a los alquileres como renta de capital no se aplicará.

«En términos generales estimamos que el peso de todas esas deducciones podría ser equivalente a la tercera parte del alquiler anual con lo que el peso efectivo del nuevo impuesto en el bolsillo del propietario podría reducirse al entorno del 8%», señala el artículo.

No obstante se precisa que estas cifras estimadas pueden variar, en función de si existe o no servicio de administración de propiedades y del peso que tenga la contribución inmobiliaria en relación al alquiler, lo que todavía tiene impactos diferentes según la zona y antigüedad de la propiedad.

Se aclara que «si estas cifras fueran correctas, un propietario debería subir algo menos de 9% el alquiler al que aspiraba, para que luego de la reforma el líquido fuera igual al que hubiera recibido sin el nuevo impuesto».

 

Lo posible y lo real

En el artículo, «Propiedades» aclara que «trasladar a los alquileres los nuevos costos no siempre es posible. El mercado de arrendamientos es un mercado casi perfecto que se rige por la oferta y demanda. A su vez, tanto oferta y demanda están representados por miles de actores, sin ninguna relación entre sí, que no actúan corporativamente y que no tienen por tanto condición alguna de influir en la formación de precios».

«Subir artificialmente un 5, 10 o hasta un 29% como se ha afirmado, sólo será posible si la demanda lo convalida.

En tanto los niveles de oferta y demanda se mantengan como en la actualidad, será muy difícil para los propietarios trasladar todo el peso del nuevo impuesto a sus arrendatarios, aunque muchos lo intentarán», se señala.

Para la publicación «la clave por tanto es saber si el nuevo impuesto corta el continuo goteo de inversores que desde la crisis financiera, se han volcado por miles al mercado inmobiliario de todo el país, adquiriendo inmuebles con fines de renta».

Se agrega que si ese proceso se corta, o sea el de adquirir inmuebles con fines de alquiler y no sigue creciendo la oferta, «es probable que los alquileres crezcan, pero no porque los propietarios quieran cubrirse del nuevo impuesto, sino porque éste, al quitar estímulo a los inversores, contraerá la oferta de nuevas viviendas en el mercado, y ello presionará los valores al alza».

 

Impacto no muy negativo

«A favor de quienes pensamos que el impacto negativo no será tan grave, debemos decir que el rival tradicional de las inversiones inmobiliarias han sido en este país los depósitos a plazo fijo en dólares», sostienen.

Cuando la rentabilidad de las colocaciones en dólares ha crecido en términos reales, el nivel de actividad en el sector inmobiliario disminuye. Por el contrario, los mejores momentos del mercado inmobiliario local, se han vivido cuando la renta que producen por los depósitos es negativa.

La reforma tributaria grava ambas formas de inversión. Las grava por igual, con una alícuota de 12% como rentas de capital.

Sin embargo, en el caso de los inmuebles se pueden deducir una serie de gastos y en el caso de los depósitos en dólares no se admite deducción alguna.

Es por esto que «teniendo en cuenta que aún es superior la renta que ofrece una inversión inmobiliaria respecto de la tasa más alta que ofrece una colocación en dólares y que además el impuesto admite deducciones en la primera y no en la segunda, no creemos que la reforma quite atractivo a las inversiones inmobiliarias, sino por el contrario, las prioriza frente a su principal competidor tradicional».

 

Otros temas

La revista «Propiedades» también hace referencia a la eliminación del Cofis y la disminución del aporte patronal a la seguridad social, lo que disminuirá en algo el costo de las empresas.

La reforma también introduce otro aspecto que «indirectamente generará un impacto favorable en la industria inmobiliaria uruguaya».

Se trata de la desgravación de IVA en los préstamos hipotecarios nominados en moneda nacional o en unidades de cuenta a ella vinculadas.

Para la publicación «esta modificación tendrá dos beneficios concretos, uno de corto plazo y otro de largo plazo. En el primero, estimulará el otorgamiento de créditos de largo plazo, lo que habrá de tonificar los niveles de actividad en el sector inmobiliario. La aparición de crédito, que se habrá de acentuar en el segundo semestre de 2007, habrá de dar un impulso firme a la construcción privada, en particular a la destinada a los segmentos de ingresos medios».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje