Se incrementa la inseguridad de los contratos de gas boliviano

Mas de veinte personas murieron la semana pasada en el marco de enfrentamientos que están sucediéndose en Bolivia y tienen por objeto la posesión de plantas de tratamiento y salida de gas. Los enfrentamientos ­según consignan las agencias internacionales y la propia agencia oficial­ podrían incrementarse, generando más incertidumbre aún sobre la estabilidad de los suministros de gas boliviano en la región. En esta perspectiva de incertidumbre se explican las operaciones que están intentando Argentina, Chile, Brasil y también Uruguay para modificar la estrategia de seguridad del suministro de gas en el mediano y largo plazo. Los siguientes son extractos de la información que se recibía el fin de semana.

Habitantes del departamento boliviano de Tarija tomaron la estación de compresión de gas San Antonio, operada por la empresa de transporte de gas Transredes, informó la agencia gubernamental, ABI. Fuerzas policiales y militares inicialmente repelieron a los manifestantes, pero finalmente se retiraron para evitar el derramamiento de sangre. Luego de ocupar las instalaciones, los manifestantes comenzaron a saquear y destruir los activos de Transredes, según ABI. Luego amenazaron con cerrar las válvulas con la intención de cortar el suministro de gas al departamento de Tarija y Argentina. Las exportaciones de gas a Argentina representarían una pérdida diaria de un millón y medio de dólares para el país. Mario Adrián, titular del regulador de hidrocarburos de Bolivia, confirmó que las válvulas no habían sido cerradas y que las exportaciones y el suministro a Tarija estaban en niveles normales.

Los manifestantes están presionando al gobierno en busca de una resolución a la disputa fronteriza entre las provincias de Tarija, Gran Chaco y O’Connor en cuanto a los derechos sobre el cantón Chimeo. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje