Ministros, preocupados por el escándalo del presidente del Banco Mundial
Los ministros de los países miembro del Banco Mundial (BM) manifestaron su «gran preocupación» por el escándalo de nepotismo que implica a su presidente Paul Wolfowitz, al concluir la reunión de primavera de la institución financiera.
«La situación actual es una gran preocupación para todos nosotros», afirmó el Comité de Desarrollo del BM, que representa a los ministros de Finanzas de los 185 países miembro, en un comunicado difundido momentos antes de la conferencia de prensa que debe ofrecer Wolfowitz.
«Tenemos que garantizar que el Banco pueda llevar a cabo eficientemente su mandato y mantener su credibilidad y su reputación, así como la motivación de su personal», añadió el comité, después de que varios diarios y los propios empleados del BM pidieran la renuncia del presidente de la institución.
«Apoyamos las iniciativas del directorio del banco de revisar este asunto y le pedimos que siga su trabajo», añadieron los gobernadores, en referencia a las gestiones que lleva a cabo actualmente el Consejo de Administración de la institución.
«Esperamos que el banco alcance las altas de normas de gobernanza interna», desearon los países miembro, de los que forma parte Estados Unidos, cuyo gobierno salió en defensa del presidente, ex número dos del Péntagono y uno de los grandes artífices de la invasión de Irak cuatro años atrás.
Antes del comunicado, los países europeos habían multiplicado sus críticas a Wolfowitz.
Este caso «ha perjudicado al banco y no debería haber ocurrido», dijo el ministro británico de Desarrollo, Hilary Benn, que representa a su país en el Banco Mundial. No obstante, agregó: «Debemos respetar el procedimiento del directorio».
El ministro español de Economía, Pedro Solbes, recordó que las instituciones internacionales también tienen que respetar los criterios de transparencia que exigen a los países en desarrollo.
«Todos estamos de acuerdo en que debemos responder a los criterios de correcta gobernanza y más aquellas instituciones (…) que les piden estos esfuerzos también a otros países», afirmó.
«El gobierno de España es partidario de que se aplique el código de ética como está preceptuado por el instrumento que está establecido y que es el consejo de gobernadores», añadió Solbes, cuidándose de opinar sobre si el presidente del BM debía dimitir o permanecer en el cargo.
De su lado, su par alemana Heidemarie Wieczorek-Zeul consideró que el ex número dos del Pentágono debe «decidir él mismo si, en vista de este error, puede cumplir su misión de manera creíble». La funcionaria también hizo notar que Wolfowitz se presentaba como un «partidario comprometido» de la lucha contra la corrupción en los países pobres.
El Consejo de Administración del BM reveló el viernes que no había sido informado por Wolfowitz de las condiciones salariales otorgadas a su novia Shaha Riza, tras su nombramiento, para que dejara la institución y evitara conflictos de intereses.
Gracias al acuerdo alcanzado, la novia del presidente siguió cobrando 61.000 dólares del BM después de abandonar la institución y pasar al Departamento de Estado estadounidense, elevando su sueldo a 193.590 dólares anuales, más de lo que gana la secretaria de Estado, Condoleezza Rice. *
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