El ingreso de capitales y los saldos positivos del comercio de servicio permiten mantener los precarios equilibrios del sector externo
Los cierres de la balanza de pagos del país al término de 2006 dados a conocer la semana pasada por el Banco Central precisan el saldo negativo de la cuenta corriente muy determinado por el incremento del saldo negativo de la cuenta comercial.
El comercio de bienes y servicios se había mantenido relativamente compensado hasta mediados del año pasado cuando comenzaron a impactar en la cuenta el incremento del gasto de importación de energía y un estancamiento del saldo neto del comercio de servicios que permitiera en el período previo compensar los saldos negativos del comercio de bienes.
Estas tendencias se estarían subrayando en el curso del presente año y pudieran comenzar a ser un poco más problemáticas en el curso de 2008 si Uruguay no puede revertir en este período algunas dificultades que están un poco más allá de la capacidad del gobierno en cuanto a mejorar los equilibrios generales de la balanza de pagos.
En particular esas proyecciones tienen en cuenta los nuevos problemas que tenderían a obstaculizar la continuidad del fuerte ingreso de capital afectado a la inversión productiva a la vez sigue siendo incierto el costo energético a futuro.
La recomposición de las reservas internacionales desde 2002 activos de reserva- es aún escasa y en si, sus saldos indican la debilidad que continúan presentando los equilibrios globales.
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