Nuevos instrumentos de renta fija emergen en un mercado de valores aún carente de confianza
En febrero el circulante de obligaciones negociables habilitadas para su comercialización se ha reducido a la mitad del monto que suma el resto de los instrumentos de renta fija que se comercializan en el mercado local de valores.
De cualquier manera, aún, los instrumentos de comercialización habilitada por el BCU suman 470,2 millones de dólares, mientras que las obligaciones negociables suspendidas acumulan desde 1998 a la fecha 511,5 millones de dólares. En los próximos días se agregarán al circulante las emisiones de Hípica Rioplatense y Corporación Vial, conjuntamente con otras que se estructuran en la actualidad.
Los instrumentos de oferta pública de valores de renta fija en circulación son aquellos registrados en el BCU suspendidos o no que se comercializan en las bolsas locales y pagan una tasa de interés fija que puede sumarse o no a una variable básica, como la libor, por ejemplo.
Los instrumentos cotizados actualmente en la Bolsa de Valores de Montevideo o la electrónica (Bevsa) son, esencialmente, obligaciones negocia- bles y fideicomisos y están nominados en dólares, unidades indexadas, UR o, incluso, en pesos como las series N y O de ONs emitidas por Fanapel.
Pueden ser emitidas por empresas públicas o privadas, tienen en la actualidad una exigibilidad mayor en materia de calificación de riesgo y, a diferencia de los dividendos que remuneran la inversión en acciones de las empresas, la renta y el riesgo no tienen un vínculo estricto con la rentabilidad de la empresa emisora sino que son títulos de deuda que los emisores se obligan a pagar independientemente de la suerte de la empresa.
En Uruguay es una forma de financiamiento de las empresas que financian, en general, inversión de riesgo de mediano plazo, modalidad de financiamiento que no contemplan en general los bancos de plaza.
Fideicomisos financieros
La novedad que reafirma el informe difundido en la tarde de ayer por el BCU consiste en la dinámica mayor que tienen los fideicomisos financieros, incluyendo el de la cartera social del BHU, frente a las tradicionales obligaciones hipotecarias. La nueva normativa vinculada al proyecto de facilidades para el financiamiento vía fideicomisos financieros con participación del BID, más la reformulación de todo el sistema de promoción de la inversión privada, está impulsando a las instituciones bancarias a ingresar en zonas hasta ahora desconocidas para el negocio bancario tradicional en Uruguay. El Banco Central espera que esta tendencia se profundice en el mediano plazo y permita un acceso más fluido de las empresas nacionales al financiamiento de la inversión productiva, incluyendo las del sector público. *
Te recomendamos
quejas
Empresarios reclaman ante OIT que Consejos de Salarios no fijen las condiciones laborales
La inclusión de Uruguay en la lista negra de la OIT (ya había ocurrido en 2019) responde a una queja empresarial por la ley de 2009. Mientras el gobierno la califica de “desmesurada”, el ministro Juan Castillo destaca el valor del diálogo...
Compartí tu opinión con toda la comunidad