Los modos de lavar
El lavado o blanqueo de dinero se considera como el intento de legalizar ganancias provenientes de delitos como el narcotráfico, corrupción, proxenetismo, tráfico de armas, tráfico de gente, etcétera.
En comienzo el procedimiento más simple de lavado era colocar el dinero en el banco y de ahí sacarlo de a poco, pero al detectarse esta actividad, los gobierno comenzaron a controlar más al sistema financiero.
Entonces los lavadores fueron a la compra de propiedades, como casas o campos. Esta fue la introducción de la actividad inmobiliaria en el blanqueo de capitales. Después vendo la casa o el campo por un valor menor al que pague, y por lo tanto el dinero pasa a tener un origen legal, o sea que esos fondos son el resultado de la venta de una propiedad. Se estima que en una operación de lavado a nivel inmobiliario la pérdida entre lo que se pago y lo que se vende puede llegar hasta un 30%.
Otro metodo de lavado son los casinos. Se transfiere una determinada suma a un casino (por ejemplo U$S 200 mil), se cambia ese dinero en fichas. Se juegan U$S 5.000 y el dinero restante (U$S 195 mil) se cobra pero con un cheque emitido por el casino. Ese cheque se puede vender fácilmente y así hacerse de un capital o con el cheque comprar una propiedad. En este caso el dinero para la compra de la propiedad no proviene de un particular y sí de un negocio legal, como un casino, argumentándose que el dinero es producto de » una noche de muy buena suerte».
Frente a este tipo de maniobras Gil Iribarne señala que «se ha armado todo un sistema que se llama preventivo para tratar de cortar ese tipo de actividades que pasa centralmente por una cosa: tratar de saber qué hace y de dónde sacó la plata la gente. Pedirle a las instituciones que controlen y conozcan a sus clientes, que si un cliente viene con un millón de dólares, saber de dónde lo sacó», pero a la vez admite que «a medida que trancas algunas formas de lavar dinero, se inventan otras». *
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