La semana comienza con la economía mundial nerviosa: siguen cayendo las bolsas
La tormenta bursátil de los últimos días volvió a arreciar el lunes en los mercados mundiales, con una caída en la bolsa de Tokio del 3,34% (en un contexto de fuerte apreciación del yen) que se contagió a otras plazas asiáticas y europeas.
En Uruguay se continuaron registrando ventas de bonos globales y también de otros emitidos en moneda local, como Letras de Tesorería y de Regulación Monetaria. Si bien el mercado de cambios pasa por una calma total, con operaciones muy escasas, lo que parece que sigue bajo la lupa es todo lo referente a deuda pública.
En el día de ayer y en operaciones registradas en la Bolsa Electrónica de valores (Bevsa), el Global 2033 bajó 0,67% para cerrar a 110% de su valor nominal, mientras que el Global 2036 cayó 0,73%, cerrando a 108% de su valor nominal.
También se pudieron apreciar transacciones con Letras de Tesorería en Unidades Indexadas que bajaron 0,58% y operaciones de desprendimiento de Letras de Regulación Monetaria, que cayeron entre 1,3% y 1,8%.
Los indicadores que miden el riesgo país volvieron a subir, y alcanzó en el caso del UBI (de República Afap) los 204 puntos básicos, mientras el Irubevsa cerró en los 211 puntos, contra 208 del pasado viernes.
En la región las bolsas también bajaron. En el caso de San Pablo (Brasil) lo hizo 1,85% y en Argentina la baja llegó a 2,68%.
Esto lleva a pensar que existe un fuerte reacomodo de los fondos especuladores, que frente a la suba del yen buscan nuevos destinos con alta rentabilidad.
Especulando con Japón
La noticia de que Uruguay emitirá deuda en yenes en este momento no pasa desapercibida.
La idea es emitir un bono de 30 mil millones de yenes (unos U$S 256 millones) a una tasa en yenes de 2,35% (en dólares equivalente a 6,8%).
Pero porque se señala que el yen es una moneda especulativa, es que se utiliza para el «carry-trade». Esta es una práctica especulativa que consiste en tomar dinero prestado donde las tasas de interés son bajas para invertirlo donde son altas. Como en Japón las tasas son casi cero (0,5% anual) esto lleva a que especuladores tomaran yenes prestados en Japón, los pasaran a dólares o euros (éste, en los últimos meses) y colocaran esos dólares y euros a tasas muchos más lucrativas (en el caso de los Bonos uruguayos se llegó a pagar un 7% anual).
De esta manera las ganancias son impresionantes. Pero esta práctica de vender esos yenes (para convertirlos en dólares) llevó a que la moneda japonesa se debilitara de manera extrema. Se llegó a pagar a fines de 2006, 120 yenes por un dólar, cuando el promedio años atrás era de 90 yenes por dólar.
Hay muchos yenes en el mundo esperando ser colocados, debido a que los «carry-trade» inundaron los mercados con éstos y es por eso la emisión de Uruguay en esa moneda. Claro, Uruguay también saldrá a convertirlos en dólares cuando los tenga.
El fortalecimiento del yen
La corrección para los «carry-trade» que especulan con el yen parece estar llegando a su fin. El Banco Central de Japón se dispone a subir su tasa de interés, lo que llevará a que la moneda japonesa se esté fortaleciendo y deje ser un foco especulativo.
«El yen japonés sigue beneficiándose de la creciente aversión al riesgo tras las pérdidas en los mercados de acciones mundiales, que animaron a los inversores a reducir su exposición y a deshacerse de sus ‘carry-trades'», comentó John Kiriakopoulos, del Australia Bank.
Pese a este contexto preocupante, el secretario estadounidense del Tesoro, Henry Paulson, y el ministro japonés de Finanzas Koji Omi minimizaron ayer la gravedad de la crisis bursátil mundial, afirmando que los mercados acabarán por reflejar la solidez de la economía mundial.
Paulson llegó el lunes a Tokio, primera etapa de una gira regional que lo llevara asimismo a Corea del Sur y China, en plena tempestad bursátil originada la semana pasada en Asia.
Tras una cena en un restaurante tradicional de la capital nipona, Paulson y Oni afirmaron que esas caídas bursátiles no deben generar demasiada inquietud.
«Estamos de acuerdo en afirmar que los fundamentos de la economía son fuertes tanto en Japón como en Estados Unidos», declaró Oni a los periodistas.
Interrogado sobre la volatilidad actual de las bolsas, el ministro japonés declaró que no estaba «inquieto, ya que funcionan los mecanismos del mercado».
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