
Quizá la única valoración positiva que merezca el actual funcionamiento del mercado de valores como ámbito de encuentro del ahorro y la inversión nacional y extranjera con la demanda de fondos para la inversión y el financiamiento de los emprendimientos nacionales haya estado constituida en el último trimestre del año por el aumento del financiamiento del Estado en moneda local en detrimento de la modalidad histórica, en dólares. Más allá de eso, el mercado nacional de valores continúa siendo inexistente para las empresas y los emprendedores locales.
Esta característica de adversidad y lejanía del mercado no bancario de financiación para la actividad privada parece haber llegado a un extremo sólo comparable con estructuras de los mercados más pobres y riesgosos.
Según el informe divulgado el viernes pasado por el Banco Central, en el último trimestre del año de los U$S 3.188 millones transados en el trimestre, U$S 2.902 millones (el 91%) correspondieron a operaciones con Certificados de Depósitos, instrumentos de muy corto plazo que utilizan los bancos para tomar financiamiento de bajo costo y riesgo en el mercado local, destinados generalmente a la colocación en períodos “calzados” con los vencimientos en mercados externos, con un margen de intermediación de elevada rentabilidad.
Últimamente, la preocupación de los analistas del mercado previsional consiste en la utilización de esta vía de colocaciones para inversores institucionales que no tienen autorizada la colocación de sus fondos fuera del país, pero utilizan la vía dichos depósitos remunerados que los bancos colocan en el exterior.
El resto de la operativa realizada en las dos bolsas locales Bevsa y BVM, U$S 286 millones, se correspondió con la emisión y transacciones de títulos y valores públicos.
El sector privado, vinculado de alguna manera al ámbito privado, sólo recogió del mercado de valores en el período U$S 11,3 millones, un imponderable en el movimiento del dinero en las bolsas.
En materia de transacciones los títulos o acciones del sector privado vinculado al ámbito productivo merecieron transacciones levemente superiores al millón de dólares en los últimos tres meses del año.
Acorde con esta situación de virtual inexistencia del mercado de valores para la actividad económica privada, interesa destacar que en el último trimestre del año se comercializaron U$S 13,7 millones de valores soberanos de otros países, diez veces más que las transacciones de acciones y títulos de deuda de las empresas nacionales de vínculo productivo. Los análisis de la actividad del mercado de valores se reducen al seguimiento de los precios de los títulos de deuda pública, los que importa anotarlo se elevaron en el período, particularmente aquellos con vencimiento posterior a 2013. *
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