La debilidad del yen augura posible burbuja financiera

La debilidad del yen es probablemente el síntoma de una gigantesca burbuja especulativa que, si se desinfla demasiado rápidamente, puede desestabilizar al sistema financiero mundial.

Esa burbuja es alimentada por el gran diferencial entre las bajas tasas de interés en Japón (0,25%) y las del resto del mundo, que incitan a los inversionistas a tomar prestados yenes a bajo precio y colocar ese dinero en los países donde sería mas rentable, un fenómeno denominado «carry trade». Este «carry trade» debilita a la divisa nipona, ya que los que toman prestado en yenes luego cambian éstos por la moneda del país donde quieren invertir.

En menor medida, el fenómeno afecta también al franco suizo debido a la baja tasa (2%) del Banco Nacional suizo.

«Cuanto mas éxito tiene el ‘carry trade’, mas gente acude a esta práctica. Así, la depreciación del yen se alimenta a sí misma», explica Noriko Hama, macroeconomista de la Universidad Doshisha de Kyoto. Nadie conoce exactamente la magnitud del «carry trade» sobre el yen, pero las evaluaciones más conservadoras hablan de al menos 200 mil millones de dólares.

Tim Lee, del instituto de investigación estadounidense Pi Economics, se aventura por su lado a evaluar en mas de un billón de dólares ­equivalente al PIB de Canada o de España­ la suma colocada en los mercados de acciones o de obligaciones en Europa, Estados Unidos, Australia o los países emergentes.

«Estamos ante una enorme burbuja», advierte Lee en un estudio. Según él, el «carry trade» es «un juego de escalada en la imprudencia, ya que solamente da réditos cuando la gente sigue colocando dinero», por lo que «no hay duda alguna de que todo esto acabará muy mal».

«Es muy difícil, casi imposible, desinflar ordenadamente esta burbuja», opina por su lado Markus Krygier, economista de Dresdner Kleinwort.

Si el Banco de Japón sube sus tasas mientras la Reserva Federal reduce las suyas, y el G7 critica la debilidad excesiva del yen, todo ello daría la impresión de que se prepara una acción concertada en el mercado de cambios, con lo que cambiarían las cosas para quienes apuestan por un yen débil.

«No es necesario que todo el mundo abandone el ‘carry trade’ para que se desinfle», explica Krygier a la AFP. «Si el yen empieza a apreciarse, entonces el ‘carry trade’ se desinflará muy rápidamente. Todo el mundo se precipitará hacia la salida, pero sólo algunos podrán llegar a ella», añade John Shepperd, otro economista de Dresdner Kleinwort, según el cual el yen podría perfectamente ganar 5% en algunas horas el día en que estalle el pánico. *

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