Visones y cursos en el exterior
La CND tuvo durante muchos años importantes gastos en cuanto a capacitación de su personal, pero hay dos que llamaron especialmente la atención a los técnicos de la AIN.
En 1992 los cinco miembros del Directorio, junto con el gerente general y los gerentes de Control de Gestión y Mypes, realizaron un curso de formación técnica organizado por Anci-fap en Italia, cuya duración fue de aproximadamente un mes. Los gastos asociados al mencionado curso se situaron en el entorno de U$S 35 mil.
Por otra parte a través de la resolución de Directorio 12/98 del 30 de abril de 1998 se autoriza a Alejandro Conforte (gerente de la CND) a realizar un curso de management en la Universidad de Columbia, Estados Unidos. El costo del curso fue de US$ 5.200, asumido en su totalidad por la CND.
Cabe observar al respecto que no surge de la documentación relevada cuáles fueron los criterios seguidos, en cuanto a oportunidad y conveniencia, que motivaron el pago de cursos tomados en el exterior, y específicamente en la decisión de solventar los estudios del gerente general de la CND en universidades de Estados Unidos.
Donaciones
Otros hechos que caracterizaron a la CND fueron donaciones mediante «fondos de apoyo y fomento».
Se otorgaron fondos a Endeavor Uruguay por U$S 33 mil en cuatro partidas anuales entre los años 2001 y 2004, de acuerdo al memorando de entendimiento firmado entre ambas instituciones.
Endeavor es una organización que impulsa a emprendedores a nivel mundial y su sede central está en Estados Unidos. Entre los fondos otorgados por la CND también se encuentran U$S 3.000 en 2002 para la Universidad ORT para apoyar un seminario de marketing internacional de producción audiovisual.
Un apoyo bastante insólito fue el «Proyecto Visones». Se otorgaron U$S 11 mil en los años 2002 y 2003, correspondientes al costeo del 50% de dos importaciones de visones, un animal parecido a la nutria.
Pero de la documentación que surge del expediente queda claro que ése era un proyecto en el que la CND no invirtió, pero sin embargo se destinaron fondos para la financiación de las etapas experimentales.
Si bien se habla de dos importaciones, no existen registros aduaneros en la CND que constaten que los animales llegaron alguna vez al país, ni las facturas con las cuales fueron comprados. Como documentación de respaldo se incluyen hojas sin ningun membrete con cálculos de costos que ni siquiera están firmadas.
La solicitud de los fondos fue realizada a través de memos internos confeccionados por el contador Diego Aguerre, en ese momento gerente de Proyectos, solicitando U$S 7.264 a la orden de la Sociedad Itálica SA y U$S 4.059 a nombre del Establecimiento Villa Desideria SC. *
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