BOVINOS CONTRIBUYEN A SUBSISTENCIA DE 1.000 MILLONES DE PERSONAS

Globalización de la ganadería es una amenaza para la diversidad genética según la Fao

La actividad pecuaria supone cerca del 30% del producto interior bruto agrícola en los países en desarrollo, y se espera que este porcentaje se aproxime al 40 por ciento en 2030.

La globalización del mercado ganadero es la mayor amenaza para la diversidad genética animal, según la Fao.

Los sistemas tradicionales de producción requieren animales destinados a diversos usos, de los que se obtienen diferentes bienes y servicios (fuerza de tiro, transporte, cuero, estiércol, etc.).

La agricultura moderna ha optimizado sus características productivas y desarrollado razas altamente especializadas, con lo cual se ha multiplicado la producción pero a la vez se necesita un gran aporte de insumos.

Tan sólo 14 de una treintena de especies de mamíferos y aves domésticas proporcionan el 90 por ciento de los alimentos de origen animal que consumen los humanos.

«Cinco especies: vaca, oveja, cabra, cerdo y gallina, proporcionan la mayor parte de alimentos», explica Irene Hoffmann, jefa del Servicio de Producción Animal de la Fao.

«La selección de las variedades más productivas ­explica­ tiende a menospreciar las características genéticas de funcionalidad y de adaptación. Este proceso lleva a un deterioro de la base genética que afecta tanto a las razas de mayor demanda comercial como al resto, y hay especies que son descartadas en respuesta a las demandas del mercado».

Pero el patrimonio zoogenético contiene recursos muy valiosos para el futuro de la seguridad alimentaria y del desarrollo agrícola, en particular en ambientes áridos y hostiles.

 

Patrimonio de generaciones futuras

«Mantener la diversidad genética de los animales permitirá a las futuras generaciones seleccionar las razas o desarrollar nuevas para hacer frente a situaciones de emergencia, como el cambio climático, las enfermedades o los recambios en los factores socioeconómicos», aseguró José Esquinas-Alcázar, secretario de Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura.

Debido a la interdependencia existente entre países en materia de recursos zoogenéticos, es necesario facilitar un intercambio continuo de este patrimonio y su desarrollo, eliminando barreras innecesarias y garantizando que los beneficios lleguen a los campesinos, pastores, genetistas, los consumidores y a la sociedad en su conjunto, añadió Esquinas.

«La conferencia de Interlaken el año próximo será una oportunidad histórica para formular una estrategia común para hacer frente a la actual erosión de los recursos zoogenéticos y poder garantizar la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible», aseguró. *

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